Por mandato constitucional y porque así el país lo necesita, estamos en los albores de otro proceso electoral en el que elegiremos un nuevo presidente.

El nuevo mandatario debe ser, ineludiblemente un excelso líder con amplia experiencia en la función pública y privada, que le asegure conocimientos cabales de los problemas socioeconómicos que enfrenta la patria, y la forma de resolverlos sin causar caos.

Debe, además, ser sincero, de aquilatada jerarquía intelectual y verbal que le permita, en armonía con los otros poderes del Estado y los sectores productivos, la aplicación de las políticas necesarias para el crecimiento y desarrollo del país.
Debe entender que al Ecuador no lo reconstruirá solo, sino con ayuda de todos, y exigir de sus colaboradores respeto a los recursos del Estado.
Ab. Walter Alexis M.
Guayaquil

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Lo político y lo espiritual deben equilibrarse mutuamente en los dos platillos de la balanza universal. Conocimiento y sabiduría, justicia y misericordia, libertad y paz.
Hemos nacido para convivir con nuestros semejantes en igualdad de condiciones, basados siempre en la balanza y la espada de la armonía. Gobernar, significa rectificar.
Olmedo Palomino Sánchez
Guayaquil

Es incomprensible que en medio de la crisis que vive el país ningún candidato presente un proyecto o programa  que permita superar la situación actual.
Ninguno habla sobre cómo fortalecer la producción e incursionar en nuevas formas productivas.

Hace rato que al pueblo se lo ha empobrecido económica, cultural y políticamente; se lo ha envilecido con el bono solidario; se lo ha vuelto vulnerable, manipulable.

¿Para qué esta farsa electoral si ya sinceramos la economía aceptando las disposiciones del Fondo Monetario Internacional, si ya sinceramos casi todos los precios por encima de los niveles internacionales, menos el salario?
Falta solamente sincerar la Presidencia de la República.
Nelson Dávila Acosta
Guayaquil

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Nuestro querido Ecuador, tan fuerte y lleno de vida, con todas sus comodidades, envidia de los vecinos, espera la receta salvadora de algún foráneo, ya que sus propios habitantes esperan la oportunidad de estar cerca del manejo de sus bienes para arrebatárselos.

Dentro de poco tendremos un nuevo gobernante, y ya los candidatos empezaron a decir sus clásicas mentiras: alza de salarios, no pagar la deuda externa, crear fuentes de trabajo, encarcelar a los pillos políticos, etcétera.

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Pero el nuevo gobierno se vuelve otro en relación al de la campaña; sus motivaciones cambian en el Palacio de Carondelet: “primero yo, después yo”.
Ojalá el Todopoderoso ilumine a quien resulte nuevo mandatario del Ecuador para que se dedique a tiempo completo a ser un verdadero estadista.
 Pablo José García
Guayaquil

Se vive en nuestro país la “fiebre” electoral, unos se repiten, otros aparecen por primera vez, sin embargo permitimos que nuevamente nos traten como un “tubo de ensayo”.

Reflexionemos nuestro voto para evitar los errores de siempre que nos pueden seguir llevando cuesta abajo en la rodada.
Los electores les preguntamos a los candidatos: ¿en qué se basan sus planes de crecimiento productivo? ¿Cómo combatirán la inflación?
¿Quiénes son los integrantes de su equipo? ¿Cómo enfrentarán la corrupción? ¿Cómo frenarán la burocracia? ¿Cuáles son sus metas en política internacional? ¿Si son elegidos diputados qué harán?..

Eso es lo que queremos saber de los candidatos. No nos interesan detalles de ellos como si son buenas o malas personas, si tal música les gusta...
Jacinto B. Moya
Guayaquil

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Analicemos con ponderación y objetividad los planes de gobierno que ahora nos ofrecen, y no vayamos por el camino fácil de las promesas baratas y los proyectos a todas luces imposibles.

Enterémonos de los logros y desaciertos de los candidatos, de sus alianzas y pactos, de sus hojas de vida.

Solo después de esto estaremos en condiciones de dar nuestro voto de manera adecuada a los intereses nacionales.

A los políticos les pido que midan, con corazón de ecuatorianos, el extremo grado de miseria en la que vive gran parte de nuestra población y que actúen con grandeza y visión de futuro.
Dr. Igor Proaño
Kent, Ohio, EE.UU.

Impresionada por los lamentos de los ecuatorianos, con motivo de las elecciones del próximo octubre en nuestro país Ecuador, me hago eco de las palabras de mis compatriotas que viven en el extranjero.

Unos candidatos son las mismas pirañas, tienen preparadas las viejas frases, cualquiera que triunfe al momento del cambio de mando dirá: “Estoy recibiendo un país en quiebra”.

Hasta ahora nadie les ha preguntado el motivo por el cual desean ganar estas elecciones si recibirán luego un dolor de cabeza.
Si algún candidato tiene la respuesta correcta, por favor, que nos la dé a conocer. Leonor Meza
Yonkers, Estados Unidos