El presidente George W. Bush insistió este viernes que toda resolución del Consejo de Seguridad de la ONU sobre Irak debe tener una fecha límite a corto plazo, pero Bagdad rechazó las amenazas de respetar "inmediatamente y sin condiciones" sus compromisos de desarme.
"Debemos tener una fecha límite en días y semanas, no en meses o años. Es esencial para la seguridad del mundo", dijo Bush, insistiendo en su enérgico discurso de la víspera, al margen de la 57 asamblea general de la ONU, agregando que no tenía esperanzas de que el presidente iraquí, Saddam Hussein, "se pliegue" a las exigencias estadounidenses.
"Espero que lo haga, pero lo dudo mucho", juzgó. "Desde hace 11 años le dice prácticamente a la ONU y al mundo que se burla de ellos", afirmó Bush a los periodistas antes de reunirse con dirigentes africanos.
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También declaró que esperaba que la comunidad internacional hubiera "tomado muy en serio" lo que había dicho la víspera y que hubiera comprendido que Estados Unidos quería "una resolución rápida sobre ese caso".
Por su parte, Irak rechazó las condiciones de Bush. "No aceptamos las condiciones planteadas por Bush. Tenemos la capacidad de defender nuestra patria y los medios de hacerlo. Vamos a combatir con valentía y les daremos una lección", declaró el viceprimer ministro iraquí, Tarek Aziz, en Bagdad a la cadena por satélite árabe Middle East Broadcasting Center (MBC) de Dubai.
"Irak no tiene armas químicas ni biológicas", aseguró.
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"Toda vuelta incondicional de los inspectores no resolverá el problema. Estados Unidos quiere controlar Irak y su petróleo y proteger Israel", agregó cuando aún no habían transcurrido 24 horas desde que Bush pidiera al Consejo de seguridad de la ONU que obligue a Irak a cooperar con sus inspectores en desarme.
Paralelamente, los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad llegaron a un entendimiento para que establecer un plazo a Irak para que permita regresar a los inspectores de la ONU, dijo el ministro de Asuntos Exteriores británico Jack Straw.
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Preguntado sobre si los cinco acordaron poner un plazo a Irak, Straw afirmó: "No llegamos a esa conclusión, pero se puede decir que existe un claro entendimiento de que si plantear imperativamente el retorno de los inspectores, eso debe implicar un plazo".
El secretario de Estado estadounidense Colin Powell tenía previsto almorzar con sus homólogos de los otros cuatro países miembros permanentes del Consejo de Seguridad (Rusia, China, Francia y Gran Bretaña) junto con el secretario general de la ONU Kofi Annan, para comenzar a elaborar una resolución sobre Irak siguiendo los parámetros definidos por Bush.
Bush indicó que se entrevistará pronto con su homólogo ruso Vladimir Putin, en momentos en que Moscú insiste en la necesidad de agotar la vía diplomática para resolver la crisis y se niega a recurrir a la fuerza.
"La experiencia muestra que cualquiera sea la complejidad de las crisis internacionales y los conflictos, pueden ser resueltas con la ayuda de los instrumentos de la ONU o sobre la base del derecho internacional", dijo el canciller ruso Igor Ivanov, en su discurso ante la Asamblea General. "Esto se aplica totalmente a la situación en Irak", agregó.
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Rusia está "de acuerdo con Bush en la necesidad de una lucha conjunta y decidida contra el terrorismo mundial. Pero estimamos que el papel central en los esfuerzos antiterroristas pertenece a la ONU", había dicho la cancillería rusa.
Paralelamente, Serguei Prijodko, asesor diplomático de Putin, insistió en que las "acciones unilaterales no solucionarán el problema".
El canciller chino Tang Jiaxuan también se pronunció a favor de una "solución política" y subrayó el "papel importante" que puede jugar la ONU, pidiéndole a Irak que aplique las resoluciones de la organización "estrictamente y de buena fe".
Mientras, los estados árabes parecieron distanciarse de Bagdad. El presidente egipcio Hosni Mubarak urgió a Hussein a "tomar la oportunidad" y permitir retornar a los inspectores de armas. El no hacerlo "conducirá a consecuencias desastrosas" para Irak y Medio Oriente, aseguró.
En Bruselas, el presidente de la Comisión europea, Romano Prodi, manifestó su satisfacción el viernes por la "elección multilateral", que incluye a la ONU, hecha por Estados Unidos con respecto a la crisis iraquí, esperando que esto permita "evitar una guerra".
"Existe un camino por intermedio de la ONU y del Consejo de Seguridad. Concentrémonos en eso. Debemos hacer todo lo posible para que eso sea un éxito. Espero que permitirá evitar una guerra", agregó después de entrevistarse con el primer ministro noruego Kjell Magne Bondevik.
Por su parte, Qatar afirmó que tomará en consideración cualquier pedido de Washington, su aliado, para utilizar sus bases durante un eventual ataque contra Irak, mientras Estados Unidos planea instalar el cuartel general de su mando central en esta pequeña monarquía árabe del Golfo.
"Hasta ahora no recibimos un pedido directo de Estados Unidos" para la utilización de bases en Qatar, afirmó el jefe de la diplomacia qatarí, Hamad Ben Jassem Al Thani, durante una entrevista concedida al canal de televisión estadounidense CNN.
En Londres, el primer ministro británico Tony Blair -principal apoyo de Bush- discutió telefónicamente sobre Irak con el presidente en ejercicio de la Unión Europea, el primer ministro danés Anders Fogh Rasmussen; con el presidente francés Jacques Chirac y con el primer ministro holandés Jan Peter Balkenende.
Además, el canciller alemán Gerhard Schroeder reafirmó su oposición a una guerra durante una reunión electoral en Ulm; por su parte, el presidente de la Comisión Europea, el italiano Romano Prodi, deseó que pudiera ser evitada.
Mientras, el barril de crudo subió en Nueva York cerrando justo por debajo de los 30 dólares en el mercado a futuro, impulsado por las declaraciones de Bush sobre Irak y las del viceprimer ministro iraquí.

















