Los científicos lograron aumentar las dotes de aprendizaje y la memoria en ratones de laboratorio al bloquear un enzima en el cerebro, y sostienen que el resultado podría indicar terapias para ayudar a los ancianos desmemoriados.
El experimento implica al enzima PP1, un factor clave en el cerebro para borrar los recuerdos.
Otros científicos dijeron que no está claro si el descubrimiento supondrá la elaboración de terapias que refuercen las funciones de la memoria en las personas de edad, pero consideraron el descubrimiento importante.
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Esto nos hará pensar en formas nuevas y diferentes sobre el olvido, afirmó James McGaugh, director del Centro de Neurología del Conocimiento y la Memoria en la Universidad de California, en Irvine.
El descubrimiento apunta a la existencia de una molécula en el cerebro que hace constantemente que olvidemos cosas, y cuando es bloqueada, retrasa el olvido.
La investigación que aparecerá en el número del jueves de la revista Nature estuvo encabezada por la doctora Isabelle Mansuy, del Instituto Federal Suizo de Tecnología de Zurich.
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El enzima era conocido por desempeñar un papel en la supresión de los recuerdos, pero su desempeño preciso era incierto, indicó la doctora.
Los investigadores modificaron genéticamente varios ratones para que pudieran bloquear el PP1 simplemente dando a los animales alimentos mezclados con una droga particular.
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Descubrieron los investigadores que los ratones en los que el PP1 fue suprimido aprendieron mejor trucos nuevos y tuvieron mejor desempeño en las pruebas de la memoria que otros ratones. Los animales fueron probados para ver si recordaban haber visto objetos particulares y si podían recordar el lugar de una plataforma de escape sumergida en un tanque de agua opaca.
Los ratones de más edad tuvieron mejor desempeño cuando fue suprimido el PP1, un posible indicio para tratar la pérdida de la memoria que ocurre con la edad, dijo Mansuy.
Esto indica que en el cerebro envejecido, la maquinaria molecular no está completamente deteriorada y que esas funciones pueden ser restauradas si solamente es bloqueado un componente: el PP1, agregó la investigadora.
El doctor Eric Kandel, un profesor de la Universidad de Columbia que compartió el Premio Nobel de Medicina de 2002 por su labor en la naturaleza del aprendizaje y la memoria, dijo que la investigación es un paso científico importante para comprender las limitaciones del cerebro en la formación de la memoria a largo plazo.
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Esto demuestra que si se suprimen esas limitaciones, se aumenta el almacenamiento de la memoria, indicó Kandel.

















