Parece una utopía, pero las personas que conforman el grupo Participación Ciudadana están luchando por una campaña electoral cívica-ética.
Por correo y EL UNIVERSO del 24 de agosto del 2002, conozco que existe un proyecto de compromiso electoral propuesto a los candidatos.
Este documento es “producto de una construcción colectiva de jóvenes, partidos políticos y líderes de opinión”, afirman sus autores.
Se trata de una novedad, pues nunca antes en nuestra historia ha habido una propuesta de esta magnitud, cuyos objetivos fundamentales son:
-Fortalecer la convivencia democrática.
-Proyectar un liderazgo responsable.
-Consolidar el estado de derecho.
Cuando se publique este artículo el compromiso ya estará suscrito por los candidatos presidenciales que hayan aceptado la propuesta que a todos se ha hecho.
Esa propuesta es también un desafío a cumplirse, que incluye una prueba del control de los líderes sobre sus huestes.
Los puntos esenciales del mentado compromiso que plantea el grupo son:
“-Responsabilidad: Capacidad de reconocer y aceptar las consecuencias de una decisión tomada libremente.
“-Respeto: El reconocimiento del otro/a, –amigo, adversario, diferente– demanda la aceptación y participación de los actores electorales en igualdad de condiciones.
“-Honestidad: La honradez y lealtad hacia los valores democráticos del Estado ecuatoriano y la transparencia de prácticas e ideas dignifican el acto de sufragio y la actividad política.
“-Conciencia: El uso de las capacidades, la investigación profunda y la información actualizada permite tomar decisiones pertinentes y eficaces.
“-Firmeza: Voluntad y fuerza moral de la persona que no se deja doblegar ni abatir”.
La propuesta plantea compromisos no solo para los candidatos sino también para los ciudadanos, la función Ejecutiva, la función electoral, los medios de comunicación y las empresas encuestadoras.
Como puede usted apreciar, habrá que detenerse a leer y meditar sobre nuestra propia responsabilidad, respeto, honestidad, conciencia y firmeza como electores.
No cabe que sigamos exigiendo solamente que mejoren los candidatos y nosotros, los electores no.
¿Debemos asumir, al menos, el compromiso electoral que nos propone Participación ciudadana? Yo creo que sí. ¿Y usted?
¿Sería tan amable en darme su opinión?







