Los cierres se produjeron un día después de que el Parlamento y el juez de la Audiencia Nacional, Baltasar Garzón, actuaron en casos legalmente separados en el primer intento de España de prohibir un partido político desde la muerte del dictador Francisco Franco, en 1975.
Policías encapuchados clausuraron en la noche del lunes la sede de Batasuna en Pamplona, luego cerraron ayer cinco oficinas más pequeñas en la región de Navarra, en la frontera con tres provincias oficiales del semiautónomo País Vasco.
“¡Democracia en Euskal Herría (Patria Vasca)!”, gritaron varios miembros de Batasuna, en rechazo al cierre.

















