Decididos a llegar a Chile a como diera lugar, Soledad Rodríguez y Jorge Jaramillo junto a sus hijos de 11, 9 y 8 años, cruzaron a pie la frontera entre Perú y Chile y caminaron 26 km sin saber que el suelo que pisaban, en pleno desierto, era un campo minado, informó la prensa chilena.

La peligrosa travesía fue el sábado 17 de agosto, cuando Gonzalo, Luis y Laura anduvieron siete horas por la playa con sus padres, se sumergieron en el mar y se internaron hacia el desierto para burlar los controles fronterizos.

“Cuando el faro en la frontera nos alumbraba, nos agachábamos para que el agua no nos tapara y no nos vieran. Casi me
ahogo”, contó Laura Esmeralda, de 8 años, al diario El Mercurio.

Publicidad

Sus padres indicaron que la decisión de ingresar ilegalmente a Chile se impulsó por las dos semanas de hambre y frío que sufrieron en Perú, tras ser asaltados en Lima apenas descendieron del autobús que los llevó de Quito.

La pareja, que vivió varios años en Quito, viajaba a Chile para casarse por la Iglesia.

Chile destruyó minas
El Ejército chileno destruyó ayer 76.388 minas almacenadas en un regimiento, pero aún falta por hacer lo mismo con otras 330.000, de las cuales unas 120.000 están enterradas en las fronteras con Argentina, Bolivia y Perú.