Una recién nacida desapareció del área de Obstetricia del hospital regional Vicente Corral Moscoso, la tarde del lunes pasado. Heriberto Vázquez, director de esta casa asistencial, negó que se trate de un caso de negligencia médica. Calificó de caso fortuito y no descartó que se trate de un rapto.
La sospecha del funcionario se basó en las versiones de la madre de la bebé, María Concepción Peñaloza Gutama, quien dijo haber visto a tres mujeres en actitud extraña.
Vázquez justificó el hecho argumentando la imposibilidad de contar con un sistema de vigilancia en el establecimiento por falta de presupuesto. "Ante el volumen alto de concurrencia de gente resulta imposible controlar el acceso de todos sin un mecanismo adecuado. Además, en el departamento de Obstetricia apenas hay cuatro enfermeras para atender un promedio de 30 pacientes", acotó.
Publicidad
El director del hospital dijo que dos minutos antes de detectar la desaparición de la tierna niña, una enfermera le había dado el biberón, mientras se esperaba que su progenitora terminara de ser atendida en el quirófano; el parto fue por cesárea.
Pero cuando su padre, Lizardo Urgilés (nativo de la parroquia Molleturo), trató de visitar a recién nacida se encontró con el hecho de que había desaparecido, sin que el personal médico y de enfermería se percatara.
Los padres perjudicados denunciaron el caso ante la Policía Judicial (PJ) del Azuay para las investigaciones respectivas, pero hasta ayer no hubo ningún resultado, por lo que se estringió el ingreso al hospital Vicente Corral Moscoso.
















