Soy venezolano pero guayaquileño de corazón. Guardo bellos recuerdos de esa tierra donde tuve la mejor experiencia como profesional.

Una manera de devolver el cariño y buen trato que me brindó Ecuador, es destacar a un ilustre historiador ecuatoriano, Alfonso Rumazo González, quien falleció el jueves 27 de junio en Caracas, y que por  más de medio siglo publicó en el Diario El Universal de esta ciudad, la columna ‘Derroteros’.

Muchos hemos escuchado la frase: “La Libertadora del Libertador”, título acuñado por Bolívar a una hermosa y heroica mujer patriota de la gesta emancipadora de independencia, nacida en Quito, Manuela Sáenz.

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Talvez muy pocos sepan que ese título impregnado de gloria, compromiso y amor, nos llegó de la pluma de Rumazo González.

Insigne escritor, bolivariano consecuente, nos dejó como legado dentro de la majestuosidad de su creación, dos grandes ensayos sobre dos inmortales personajes. El primero publicado en 1944, sobre la fascinante Manuela Saénz, La Libertadora del Libertador; y el otro publicado en 1980, titulado  Antonio José de Sucre, El Gran Mariscal de Ayacucho.

Para 1932 Rumazo González, ya era escritor consumado, la Academia Ecuatoriana de la Historia lo había premiado por su trabajo Gobernantes del Ecuador, (1830-1932). Su densa obra incluye no solo ensayos políticos e históricos, sino géneros literarios de novela y poema; del primero destacan Los Ideales y Esmeralda, y del segundo el poemario, Vibración Azul.

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En tiempos de revolución, donde Bolívar es la consigna, la partida de este ilustre hombre de América, auténtico bolivariano, debería servirnos para reflexionar y pedir que sus restos descansen en paz.
Ing. Fidel Salgueiro
Caracas, Venezuela