Aglae y Gloria Febres-Cordero Carló son hermanas. A más del nexo filial y la juventud, las une la vocación por la danza. Comenzaron a estudiar esta disciplina en la infancia y hoy, luego de años de preparación, tienen su propio proyecto: una escuela para niñas de 6 a 9 años, que funcionará en breve.
Aglae (22) regresó hace dos semanas de Cuba. Allá obtuvo el título de profesora de ballet. Realizó estudios en la Escuela de Ballet de Camagüey, adonde fue por iniciativa propia, y ahora piensa conseguir la licenciatura en la misma institución, pero con estudios a distancia.
Califica su estadía en Cuba, por dos años, como una experiencia altamente enriquecedora.
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“No es solo la técnica que aprendí, porque esa estaba segura de que la encontraría, sino la nueva realidad a la que tuve que adaptarme. Ahora siento que puedo enfrentarme a cualquier situación”. Una de esas situaciones es el reto de montar una academia con niñas pequeñas, con las que partirá desde cero. “Es más fácil comenzar con niñas chiquitas porque se las puede formar bien”, comenta.
Gloria (19), quien realizó estudios en Guayaquil con profesoras ecuatorianas y cubanas, participó, el pasado mes de abril, en el VII Concurso Internacional para Estudiantes de Ballet en La Habana. “Cuando solo vemos lo que hay aquí y no lo que hay afuera, pensamos que todo está bien, pero eventos como estos nos permiten madurar”, dice.
PASOS
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Aglae y Gloria Febres Cordero Carló comenzaron sus estudios con la bailarina Noralma Vera y los prosiguieron con Pamela Hidalgo.
Ahora se entrenan en una amplia sala que acondicionaron en su domicilio. Allí funcionará la academia y existe, además, una tienda de implementos de ballet, que se llama Eptea, de propiedad de Gloria. La dirección es ciudadela La Fuente, Mz. 1 villa 13 (atrás de la Ferroviaria). Teléfonos 220-1520; 230-7345.
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Cuentan con el apoyo de sus padres para desarrollar la actividad dancística.
Una amiga bailarina les habló de la posibilidad de formar un grupo de danza y están entusiasmadas con la idea. Aglae y Gloria Febres Cordero desean enseñar, pero también bailar.

















