El ‘Nine’ está listo si se lo requiere para enfrentar a los aztecas el domingo.
La tricolor tiene su juego decisivo, el clave, el que no debe perder, ante México, el domingo en Miyagi y así lo confirmó Hernán Darío Gómez, en una distendida charla con la prensa, ayer luego de la práctica.
La selección volvió en un vuelo contratado de Sapporo hasta la cálida Tottori (cálida por la entrega de su gente) y de inmediato cumplió un trabajo exigente; parecía que no hubiera tenido un partido intenso el día anterior, ni que hubiera viajado por la mañana: física y tácticamente, el entrenamiento fue extenuante.
Gómez dialogó con fluidez: “Ecuador va a dar más ante México; sabemos que debemos dar más; el segundo partido es la carta para todo el mundo; ellos para clasificar y nosotros para seguir en la competencia; ya es un rival más parejo; esperemos que el equipo esté mejor”.
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No habrá dos puntas y es casi seguro que entre Iván Kaviedes en reemplazo de Álex Aguinaga, quien sufrió una contractura de la que es casi imposible la recuperación en poco tiempo. “Ante Italia se necesitaba ganar; en este tipo de torneos cortos se necesita ganar; miraremos cómo está Kaviedes, quien nos dio una mano importante y merece una oportunidad aquí”, expresó.
Clarificó ideas con respecto a su célebre frase: “al mundial vamos a aprender”, al decir, “yo sabía por donde viene el agua al molino, pero mucha gente se quedó con la duda por lo que pasó con Senegal-Francia; es diferente la situación porque todos los seleccionados senegaleses juegan en Francia; entonces, nos cargaron un peso grande al decir que por el resultado de ese partido teníamos que ganarle a Italia y luego, como Alemania le metió ocho a Arabia, también que eso nos podía suceder; había un peso de un montón de cosas. Nos reunimos con los muchachos en el entretiempo: les hablé, no de tácticas, no de fútbol, sino que este Italia; que tiene historia, que ha sido campeón del mundo. Con ello, los jugadores salieron más sueltos”.
Agregó: “Eran siete meses que veníamos hablando de Italia; entonces había un peso, una ansiedad, algo que los amarraba hasta que en el segundo tiempo se soltaron y fueron más naturales”.
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TRICOLORES
Gabriel Gómez, asistente de su hermano, Hernán Darío, fue protagonista de un incidente en el complejo del Fuse Park, cuando un balón que él impactó durante la práctica se estrelló contra uno de los vitrales y este se rompió.
La selección irá el sábado a Miyagi y no el viernes. Al Bolillo le interesa practicar y descansar más en Tottori. El equipo aprovechará de su vuelo chárter para viajar el sábado y hacer una práctica antes de reconocer el estadio.
Consternación causó la noticia del deceso del principal de Marathon Sports, Rodrigo Ribadeneira; algunos jugadores se sintieron conmovidos; también los directivos.
Tottori sigue embanderada y entregada a la causa ecuatoriana. Se habla de un tour a Miyagi para respaldar a la Tricolor ante México.
Cambio de equipo en Tottori: los periodistas italianos que siguieron a la Tri se fueron; llegaron mexicanos y croatas.
La final es el domingo
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La Tricolor se ha mentalizado de que el domingo juega la final de la Copa y que el partido es para ganar.
Dos de sus integrantes así lo consideran: José Cevallos: “Este domingo saldremos a jugar una final”. Ulises De la Cruz: “Debemos ganar ante México”.
Es esa la mentalidad que les ha inducido el técnico del equipo, Hernán Darío Gómez, porque en este tipo de certámenes, en el que cada equipo disputa nueve puntos, el segundo cotejo es clave para continuar en el resto de la competencia.
Otros equipos han perdido sus primeros partidos y luego han reaccionado, como Argentina cuando perdió ante Camerún en la apertura de la Copa Italia 90 y luego llegó a la final del torneo. Y Ecuador apunta a que le ocurra algo similar, ya que ejemplos sobre estos casos son frecuentes en el fútbol.
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