Un total de 20 asesinatos de campesinos e indígenas fueron atribuidos a los paramilitares de derecha este miércoles, en una nueva jornada de violencia en la que también murió un alcalde a mano de la guerrilla de las FARC y siete rebeldes en combates con el ejército colombiano, según informes militares y policiales.

Guerrilleros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC, marxistas) balearon al alcalde de la localidad colombiana de Solita (sur), Luis Carlos Caro, cuando acudía a una cita con los rebeldes, al parecer para rendir un informe de su gestión, según el subcomandante de la XII Brigada del Ejército, coronel William Pérez.

Según el oficial, Caro fue ultimado por miembros del frente 49 de las FARC en un zona rural de Solita (500 km al sur de Bogotá, en el departamento de Caquetá).

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Con Caro son ocho los alcaldes asesinados Colombia en lo que va de este año, según la Federación de Municipios, que denunció una campaña de amenazas de las FARC contra pueblos y sus autoridades locales, en represalia por la elección del derechista Alvaro Uribe como presidente del país, el pasado 26 de mayo.

Asimismo, las paramilitares Autodefensas Unidas de Colombia (AUC, ultraderecha) fueron señaladas por el asesinato este miércoles de ocho campesinos en el departamento de Antioquia (noroeste) y de la muerte en los últimos cinco día de otros doce indígenas y labriegos en municipios de Valle (oeste) y Cauca (suroeste).

De acuerdo con pobladores de esas zonas y con la Organización Nacional Indígena de Colombia (ONIC), los crímenes fueron cometidos en incursiones de grupos de las AUC a poblaciones en distintas regiones del país, como parte de la lucha que libran con las FARC por el control de territorios.

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En Antioquia, ocho campesinos "fueron ajusticiados" este miércoles en dos acciones paramilitares en zonas rurales -de difícil acceso- de los municipios de Guarne y Granada, precisó a la AFP el subcomandante operativo de la Policía departamental, coronel Luis Alberto Moore.

Mientras tanto, en Corinto, ubicado Cauca, fueron asesinados cinco indígenas y tres campesinos el pasado fin de semana, y otros dos aborígenes y dos labriegos el lunes y martes en la localidad de Florida, en Valle.

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"Todas estas acciones (...) hacen parte de una escalada de retenciones, terror y macabras torturas y asesinatos practicadas por las Autodefensas", denunció en un comunicado la ONIC, que representa al millón de indígenas que existen en el país andino.

De acuerdo con la ONIC, grupos de las AUC (10.000 combatientes) incursionaron en los últimos días en Corinto y Miranda (Cauca) y en Florida y Pradera (Valle) "lanzando una campaña de asesinatos de supuestos colaboradores de las guerrillas y provocando el pánico entre los indígenas".

Según la organización indígena, los paramilitares han saqueado viviendas y sacrificado el ganado de los nativos, "sin que haya ni la más mínima reacción del Estado colombiano a pesar de estar informado por la presencia de estos grupos en la zona".

La violencia de los grupos armados, tanto de los paramilitares como de la guerrilla, ha provocado el desplazamiento de cientos de familias, en los últimos días, de acuerdo con las autoridades locales.

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Mientras tanto, continuó este miércoles una ofensiva desplegada por el Ejército colombiano contra los grupos armados ilegales, en distintas zonas del país.

Este miércoles, siete guerrilleros del Ejército de Liberación Nacional (ELN) murieron en combates en la localidad colombiana de Andes (380 km al oeste de Bogotá), según el comandante de la IV Brigada militar, general Mario Montoya.

Los siete rebeldes pertenecían a una columna del ELN a la que las autoridades sindican de cometer secuestros y extorsiones en una región limítrofe entre los departamentos de Antioquia (noroeste) y Caldas (centro-oeste).

Las FARC (marxistas) y el ELN (guevarista) son los principales grupos rebeldes del país con unos 17.000 y 4.000 combatientes; en tanto que se estima que las AUC cuentan con unos 10.000 efectivos.