“Leí este informe de nuestra burocracia y continúo opuesto al tratado de Kyoto que va en contra de la economía estadounidense”, declaró tras la publicación del estudio de la Agencia estadounidense de Protección del Ambiente.
EE.UU. reconoció por primera vez a través del informe que el recalentamiento del planeta es producto de la la combustión de energía fósil.

















