Veintisiete años han pasado desde que se creó el Colegio de Biólogos del Guayas y el auge camaronero de esa época presentaba una alternativa para formar profesionales en la Escuela de Biología de la facultad de Ciencias Naturales.

Dicha industria constituía una de las fuentes de ingreso importantes para el país.
Pero con el tiempo se presentaron enfermedades y dicha industria empezó a decaer junto a la Ley de Defensa del Profesional, que hasta la presente fecha no le dan trámite en el Congreso.

La realidad es que no le dan importancia alguna.
La biología no solo es camarón, es estudio de la vida, pues su área es científica y productiva (botánicos, zoólogos, ecólogos, acuacultores...)
Al biólogo, los empresarios lo consideran un técnico más, aunque tiene capacidad y merece respeto como los profesionales de otros países de Europa, Asia, Estados Unidos, donde son filósofos de la vida por cuanto pronostican los avances en medicina, alimentación y medio ambiente.
Blgo. Jorge García Ríos
Guayaquil