Los empleados del Gobierno de Madrid y su región deberán ser amables con el público, actuarán con diligencia y celeridad para agilizar las gestiones y hasta deberán dar las gracias a una persona cuando se dirija a la administración para hacer una sugerencia o un reclamo.
Así lo determina un decreto que aprobó la Comunidad de Madrid y que establece criterios de calidad para la actuación de los empleados públicos en su trato con los ciudadanos. La información dada tendrá que ser exacta, íntegra, concreta, adecuada, actualizada y orientada a sus necesidades y en los formularios se utilizará un lenguaje no sexista.

















