La preocupación por la presencia de pandillas en los colegios finalmente llegó a las autoridades de educación.
Paralelamente a las acciones de Organismos no Gubernamentales, como los que apoyan el pintado de muros en edificios de la ciudad, organismos como la Subsecretaría de Educación emprendieron acciones.

“Hace falta mayor orientación de los profesores a los estudiantes en los planteles”, admitió Gabriel Pazmiño, subsecretario de Educación, durante el taller sobre orientación a los estudiantes, organizado en el auditorio Life Learning, en la ciudadela Kennedy.

En el evento, que se desarrrolló desde el lunes, participaron 40 orientadores vocacionales de igual número de colegios fiscales de Guayaquil, Durán y Daule.

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Raúl Murillo, representante del colegio Leonidas Ortega, cree que los jóvenes tienen mucha influencia externa, lo que hace muy difícil trabajar con ellos.

“Lo de las pandillas es un problema importado; están desde 1975 y van en aumento hasta la presente fecha”, dijo.

Virginia Rendón, orientadora del colegio técnico Daule, calificó de positivo el foro sobre cómo tocar el tema de las pandillas a los jóvenes.

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Estimó que todos los planteles fiscales tienen problemas entre los adolescentes.
Es partidaria de que “se arme una campaña para rescatar los valores de los jóvenes”.

Planes

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El uso de  mochilas transparentes se está generalizando. En el Camilo Destruge son obligatorias para evitar las armas ocultas entre el material didáctico.

Al inicio de este año lectivo, el colegio Vicente Rocafuerte negó la matrícula a 80 estudiantes por conducta irregular.

En el colegio Francisco de Orellana, el control de los estudiantes se reforzó con actividades extracurriculares con los Inspectores y supervisores.