Soy guayaquileño y desde estas alturas de Bolivia sufro con mis compatriotas de Ecuador las desgracias que mi país está viviendo por los efectos de la naturaleza: las inundaciones y desbordamientos de los ríos debido a las lluvias.

Trabajo como misionero y comparto mi deseo de felicidad y paz para todo el género humano.
Aunque estoy alejado de mi tierra, es difícil ovidarse de ella.

Ansío regresar lo más pronto a mi bello Ecuador, sobre el que siempre me mantengo informado.
Marlon Ramírez Granja
La Paz, Bolivia