La expresión del presidente del Barcelona, Leonardo Bohrer, después del partido de ayer, “lo importante es que ganamos”, deja abierta una segunda lectura, nadie –ni siquiera la propia dirigencia del club– está conforme con el accionar del equipo pese a que es puntero.

Un gol no es la diferencia entre una institución que ha realizado grandes inversiones en esta temporada y que está como líder del campeonato, frente a otra que se encuentra en el sótano de la tabla y que actuó sin técnico, porque José Jacinto Vega está buscando refuerzos en Argentina.

Aunque lo más fácil es echar los palos sobre Salvador Capitano, su director técnico, el verdadero problema de Barcelona pasa por la actitud de los jugadores, la falta de ambición, la carencia de interés para dar espectáculo en su propio estadio.

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Los 17 mil aficionados que acudieron ayer al Monumental se fueron masticando una victoria que no les termina de pasar por la garganta. La apatía de ciertos jugadores en la cancha contagió la tribuna.

Y conste que no son todos los que enarbolan la bandera de la displicencia. Es admirable la entrega de los centrales Iván Hurtado y Diego Alarcón, el pundonor de Patricio Urrutia y el esfuerzo de Orfilio Mercado y Jimmy Blandón, pero los integrantes de la línea de ataque no actuaron a las mismas revoluciones de sus compañeros.

Alfaro Moreno fue el centro para el gol y nada más, Nicolás Asencio pensaba más en el viaje a Europa que en el partido en el que se encontraba, incluso Eduardo Hurtado, que ingresó en la segunda parte, encajó perfectamente en el coro apático del ataque torero y no peleó balones que por corpulencia debió ganar.

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Barcelona inició con un esquema 3-5-2, que no encontró buenos intérpretes y cambió en la segunda parte por un lógico 4-1-3-2, un poco más efectivo, aunque no tanto.

El gol

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Tuvieron que pasar 65 minutos para que un desborde –el único del partido– que realizó Alfaro Moreno termine en un centro pasado que tuvo un doble pivoteo en Mercado y Daniel Garrido, el pase de este último hacia atrás encontró a Urrutia que entraba perfilado para sacar un fuerte disparo cruzado que logró vencer la resistencia de Morán.

Luego del gol, Barcelona no  insistió en el ataque sino que desgastó el balón, lo que provocó incluso rechiflas del público. El Tanque Hurtado, que actuó 45 minutos, se perdió un gol y Espoli estuvo, al final del partido, cerca del empate.
Un solo tanto fue el corolario de un mezquino triunfo.

FICHA DEL PARTIDO:

1 Barcelona: Villafuerte; Mercado, Alarcón, Hurtado, Escobar (Garrido, 62m); Blandón, Urrutia, Bucaram (George, 46m), Asencio; Álvarez (Hurtado, 46m) y Alfaro Moreno.

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0 Espoli: Morán; Valencia, Minda, Reascos, Cagua; Justavino, Castillo, Aguinaga (Grueso, 84m), Cortez, Cubero y Capurro (García, 63m).