El pontífice abogó para que se les facilite a todos la reunificación familiar y una existencia digna.

Juan Pablo II hizo estas afirmaciones ante varios miles de inmigrantes de Latinoamérica que viven en Roma y que participan en la Misión ciudadana para los fieles latinoamericanos.

Esta ceremonia litúrgica la lleva a cabo la diócesis de la Ciudad Eterna para acoger y ayudar a esos ciudadanos que han venido a Italia buscando un futuro mejor.