Las acusaciones de pedofilia contra sacerdotes en EE.UU. y la renuncia de un obispo polaco acusado de acosar a sacerdotes y seminaristas, son solo dos casos recientes que agitan el debate sobre la conveniencia de insistir con el celibato en la Iglesia Católica.

Juan Pablo II pasó una de las semanas santas más agitadas de sus 23 años de papado.
El líder de los católicos del mundo está mucho más afectado  por la “traición” de sus sacerdotes responsables de delitos sexuales que por  sus propios problemas de salud, según comentó un clérigo del  Vaticano que prefirió conservar el anonimato.

La Semana Santa del Papa se ensombreció con los escándalos de acoso sexual,  pedofilia y homosexualidad en los que están involucrados sacerdotes y obispos  de todo el mundo, un problema que al parecer es mucho más grave de lo que se  sabe, comentó el prelado.

Publicidad

En EE.UU., donde la Iglesia Católica está bajo asedio  por los casos de abuso sexual de menores por parte de sus sacerdotes, se ha  comenzado a cuestionar el celibato de estos aunque la jerarquía se  aferra firmemente a la tradición.
“Si el celibato fuese opcional ¿habría menos escándalos de esta naturaleza  en el sacerdocio?”, cuestionó la pasada semana el periódico Pilot, publicado  por la Arquidiócesis de Boston (Massachussetts).

“El sacerdocio, de hecho ¿atrae a un número desproporcionado de hombres con  una orientación homosexual?”, agregó el editorial.

Fue precisamente en Boston que se originó la serie de escándalos sucesivos  sobre el abuso de menores a manos de sacerdotes, y aunque el diario  no llegó a ninguna conclusión cuestionó si los abusos pudieron evitarse  permitiéndoles a los sacerdotes casarse.

Publicidad

Publicidad

“¿Por qué una cantidad sustancial de católicos no están convencidos de que  un sacerdocio de hombres fue la intención de Cristo y que no se puede  cambiar?”, se dijo.
Sin embargo, el Arzobispo de Boston ni se inmutó, y subrayó que está probado que el abuso sexual de menores no tiene relación con  el celibato ni con el matrimonio.

Pero el semanario católico América retomó el tema recientemente: “El hecho de que los sacerdotes abusadores fueron trasladados a otras  parroquias donde violaron otra vez a niños, es deplorable e inexcusable”. Además pidió una investigación honesta sobre cuánto  afecta la homosexualidad al clero.

Publicidad

Sobre la opción de casamiento para los sacerdotes, el cardenal de Los Ángeles, Roger Mahony opinó que “es una cuestión que está abierta”.

Disciplina, no doctrina

El debate es menos candente que el que se dio sobre el tema en la  Iglesia hace 20 años y que se enfocó en el derecho de las mujeres a ordenarse como sacerdotisas, dijo Chester Gillis, profesor de teología de la Universidad de   Georgetown.

“Pero (el debate) trae una pregunta que podría cambiar la Iglesia de una  manera significativa (...) esto (el celibato) es una disciplina de la Iglesia,  no una doctrina, así que puede cambiar de la noche a la mañana con una palabra  del Papa, pero no pasará con este Papa y ni siquiera con el próximo”, dijo el  teólogo.
El asunto de la castidad clerical se ha debatido en otros continentes. Por  ejemplo, en Gerona (España), 71 sacerdotes firmaron en marzo una declaración  que haría al celibato opcional y permitiría el sacerdocio a las mujeres.

Publicidad

Una oleada de intensas revelaciones

La avalancha de revelaciones sexuales de sacerdotes cobró dimensión tras la dimisión el 8 de marzo del obispo de Palm Beach, Anthony O’Connell, luego de confirmar que agredió sexualmente a un seminarista hace más de 25  años.
En Polonia, la semana pasada renunció el obispo de Poznan, Juliusz Paetz, acusado de acoso sexual de  seminaristas y sacerdotes.

En España, el cura José Mantero, de 39 años, provocó en febrero pasado un  agitado debate al denunciar su homosexualidad, mientras que en Brasil, el fraile Sebastiao Luiz Tomaz, de 69 años, está detenido desde febrero por abuso sexual de 21 jóvenes en Santana do Acaraú.