Mientras los andenes de Bahía Norte ayer lucieron vacíos ante la falta de expresos escolares para someterse a las revisiones de la Comisión de Tránsito del Guayas (CTG), en las afueras de los planteles escolares confesionales se estacionaron los propietarios buscando clientes para trasladar estudiantes durante este período lectivo.

El dueño del único automotor que acudió a las inspecciones, como no poseía uno de los requisitos para verificar sus condiciones mecánicas y técnicas, dio la vuelta y se fue.

En las oficinas de revisión, ubicadas al norte de la ciudad, el teniente Alex Arévalo, en coordinación con otros dos oficiales de la CTG, esperaron en vano que otras unidades acudan a los controles que se extenderán hasta el 1 de junio.
El trámite es indispensable para examinar y determinar el estado en que circulan los vehículos que realizan transporte escolar y de personal.

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Los dueños de los carros deberán demostrar que sus unidades de transporte poseen extintores, botiquín, luces, llantas y carrocería en buen estado como exigen las normas.

El automotor una vez que pasa la revisión física se le adhiere un sello y, posteriormente, el propietario deberá adquirir una especie valorada de 3 dólares en la que solicitará la autorización respectiva.

En la ciudad efectúan el servicio de expreso alrededor de 976 busetas y en la provincia son mil.
Para presentarse al chequeo se requieren: matrícula original, autorización del colegio o cooperativa y copias de matrícula, de cédula de identidad, de la credencial del curso de educación vial, de la licencia profesional y recibo de pago del banco.
La atención es desde las 08h30 hasta las 17h00.