Según esta agencia católica, que cita como fuente al vicario general de los salesianos Luc Van Looy, el fallecido, de 65 años, era un destacado representante de la comunidad eclesiástica de Belén.
Amateis fue en 1997 uno de los firmantes del acuerdo sellado en Jerusalén entre Israel y la Santa Sede sobre el reconocimiento de la personalidad jurídica de las instituciones católicas.
Luc Van Loy, que conoció la muerte del salesiano por medios locales, y por ello no ha podido precisar las circunstancias en que se produjo, explicó a Misna que el padre Amateis abandonó ayer la sede de la congregación para acercarse al convento de Santa Brígida, situado en las cercanías, "con el fin de confortar a las religiosas".
El salesiano fallecido decidió quedarse a pasar la noche en el convento y, según el relato de la agencia Misna, fue alcanzado por fuego israelí cuando celebraba misa en la capilla.
En el mismo ataque resultaron heridas diez monjas, según confirmaron a EFE fuentes de la comunidad franciscana en Jerusalén.
Belén, a diez kilómetros de Jerusalén y cuna del cristianismo por ser el lugar del nacimiento de Cristo, se encuentra bajo el ataque de las tropas israelíes que, con tanques y helicópteros, libran batalla contra palestinos armados con granadas y rifles.
Los combates se registran en las cercanías de la Basílica de la Natividad, que fue edificada encima de la gruta donde nació Cristo y a la que todos los años llegan miles de peregrinos.
Cerca de la Basílica, helicópteros israelíes bombardean la plaza de Manger, después de que los tanques y blindados penetraran esta noche en la ciudad bíblica.
La comunidad de frailes franciscanos de Jerusalén, custodios de los Santos Lugares junto con clérigos de otras confesiones, se dispone a manifestarse ante la oficina del primer ministro israelí, Ariel Sharón, para protestar contra los ataques contra las comunidades cristianas y musulmanas.
En la concentración se espera la presencia del máximo dignatario de la Iglesia Católica en Tierra Santa, el Patriarca Latino, monseñor Michel Sabah, que el pasado domingo intentó llegar a Ramala para entrevistarse con Arafat, pero le fue impedida la entrada a la ciudad por los soldados del primer control militar.