Felipe Santana Sánchez, de 35 años, mató de varias cuchilladas a su esposa Monserrate Eduvi Moreira, de 29, porque le reclamó los 100 dólares que tomó sin autorización de su cartera.
El dinero era para la manutención de las hijas de la pareja: Ivonne y María Belén Santana, pero el padre se lo gastó en alcohol.
Según la Policía, Santana, ebrio, asestó seis cuchilladas y le dejó incrustada el arma en la pierna izquierda de Monserrate, quien desde hace más de diez años trabajaba como empleada doméstica de Grace Icaza de Tomsich, en Miraflores, calle Sexta y Guayas.
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Las hijas de la occisa fueron testigos de la agresión física que sufrió su progenitora. Aterradas, se acostaron a dormir y ayer, a las 09h00, las menores descubrieron el cadáver porque vieron las sábanas manchadas de sangre; luego informaron a la Policía.
El levantamiento del cadáver estuvo a cargo de la Brigada de Homicidios.













