Voy a referirme a un hecho acontecido con la construcción del Puerto Marítimo.
Posorja era un balneario muy visitado en invierno. Su acceso se lograba por el río Guayas, en vapores.
En el bonito viaje se apreciaba la bella naturaleza y sitios importantes: las haciendas El Guasmo y la Josefina, el fuerte de Punta de Piedra con su faro, igual que el de Punta Alcatraz; y aguas abajo la isla Matorrillo, la confluencia del Salado con el Guayas, llamada Chupadores o Los Callejones,y Puná. Más adelante se veían bufeos (variedad de delfines), y en todo el trayecto manglares que hoy unos camaroneros talaron.
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A la llegada había islotes, farallones. La playa de Posorja era muy extensa, de poca inclinación, por lo que el oleaje llegaba débil y se podía bañar sin peligro. Tenía un muelle por el hotel Europa y otro por el parque, y para llegar a este se recorría una plataforma de unos cien metros, con cuartos para turistas a ambos lados.
Por lo expuesto se puede imaginar lo extensa que era la playa, pero cuando se hizo el dragado del canal para el ingreso a Puerto Marítimo, más de la mitad de la playa se cayó al canal, quedó cubierta de lodo y demoró mucho tiempo en limpiarse con las olas.
¿Qué sucederá hoy con el nuevo dragado y hasta dónde se caerá lo que queda? La tragedia del balneario la completó la instalación de enlatadoras de pescado en la entrada al Morro, que han contaminado el agua y resto del ambiente.
Elías Viteri Suárez
Guayaquil















