El gobierno conservador italiano aprobó una medida que permite la destrucción de barcos utilizados para el transporte de inmigrantes ilegales.
El procedimiento, ya en vigor para barcos que llevaran contrabando de cigarrillos o drogas, se ha extendido ahora al contrabando humano, según el ministro de Funciones Públicas, Franco Frattini.
El gobierno dijo que la destrucción de los barcos se realizará cuando los inmigrantes hayan desembarcado.

















