El Nacional fue arrollador y efectivo. Y su triunfo (2-1) ante Deportivo Quito confirmó su mejor juego, ayer en el estadio Atahualpa, ante cerca de seis mil aficionados.

Los criollos exhibieron mejores argumentos técnicos. Un esquema ofensivo, cuya táctica se basó en la coordinación de tres volantes ofensivos y uno defensivo: Robert Burbano, Morales y Lara pasaron la mayor parte del tiempo en campo rival. Mientras Juan Burbano se dedicó a la tarea defensiva. Adelante, Fernández y Ordóñez fueron pesadillas de los quiteños.

Con ese esquema, los nacionalistas visitaron constantemente la zona defensiva rival. A los 10 minutos, Coronel estrelló un balón en el travesaño y a los 30 y 35 minutos los remates pasaron cerca del marco. Pero, a los 38 minutos, ante un centro de Fernández, Ordóñez no perdonó. Con un cabezazo venció al golero Borja. Uno a cero. Deportivo Quito reaccionó en los últimos minutos, pero su entusiasmo no se cristalizó en goles. Y se fue a los vestuarios con el marcador en contra.

Publicidad

En el complemento, El Nacional mantuvo su ritmo. Fernández, Ordóñez y Lara pudieron aumentar, pero fallaron ante el golero Borja.

En uno de los pocos ataques chullas, Quinteros hizo falta a Carnero en el área y el juez pitó penalti. Zermatén patió a la izquierda de Ibarra y empató a los 57 minutos.
El Nacional no bajó la guardia, atacó insistentemente. En uno de ellos, Coronel remató por alto, a un ángulo difícil para Borja. Golazo, a los 66 minutos y victoria.