Crítica de gastronomía: Hamburguesas

7 de Julio, 2018
7 Jul 2018

Por Gourman

En la comida, como en el sexo, existe la percepción generalizada que la rapidez es inversamente proporcional a la calidad.

La generación a la que pertenezco creció convencida de que las cosas importantes por lo general toman su tiempo, y que mientras más tiempo toman, más se debe disfrutar el proceso. Quizá sea un paradigma acuñado en mi generación, pero no puedo dejar de pensar en que un fugaz y rápido encuentro con los sartenes y la mesa me causa menor satisfacción que un largo y prolongado banquete. 45 segundos o 45 minutos hacen toda la diferencia.

Es por esto por lo que me cuesta tomar en serio cualquier comida que pueda ser preparada y servida en menor tiempo que el que toma parquear el carro y entrar al restaurante. Por ello, confieso que tengo un prejuicio, y no iba a un local de comida rápida hace quizá una década.

Así que me di una vuelta por los cuatro restaurantes que tenía, como dicen los mercadólogos, en el top of mind. En cuanto a precios, el promedio de la hamburguesa que creí la más representativa de cada local, es de $ 6,55, siendo McDonald’s el más barato y Burger King el más caro.

En Wendy’s probamos la Dave’s double. Me pareció la menos magra de todas, rebajada por pepinillos encurtidos. El pan nos pareció muy similar al utilizado en McDonald’s, lugar en el que probamos la hamburguesa de blue cheese con tocino.

En el Burger King ordenamos la doble whopper con salsa staker, y en Carl’s Juniors la doble western bacon, con aros de cebolla y salsa barbecue.

Particularmente, me gustó más el pan de las dos últimas, con semillas de sésamo. El tocino de la western bacon era abundante y muy crujiente. Ese toque estuvo bien.

Algo que no me resulta fácil pasar en todos los restaurantes de comidas rápidas que he probado, es la calidad del queso cheddar que se utiliza en algunos de sus productos, así como la calidad de las papas fritas.

Pensando en la prueba que hice, si tuviera que repetirla a ciegas, no creo que acertaría a reconocer las marcas probadas. Concluyo que los locales de comidas rápidas cumplen dos funciones extraordinariamente bien: ciertos de sus productos tienen precios imbatibles. Observé ofertas menores a $ 2.

Para personas de escasos recursos, esto es una gran alternativa. La segunda es poder alimentar a una persona que puntualmente dispone de poquísimo tiempo. No solamente en lo referente a gastronomía, no siempre contamos con el tiempo que quisiéramos.

Cuando esto ocurre, la alternativa de un servicio rápido es una gran opción. Sin duda estos y otros locales son recomendables para un momento de apuro. Ahora, si dispone de tiempo, he recomendado en el pasado algunas opciones. Una nueva es la Makanudo Pok Burger, con bondiola de cerdo, en la calle principal de Miraflores. (O)

Crítica de gastronomía: Hamburguesas
Gastronomia
2018-07-07T00:35:13-05:00
En la comida, como en el sexo, existe la percepción generalizada que la rapidez es inversamente proporcional a la calidad.
El Universo