Un fenómeno político que ha venido creciendo de forma sostenida en los últimos años es el avance de una extrema derecha que se ha convertido ya en una opción de poder.
Brasil ha dado un paso muy peligroso en su angustiosa búsqueda de salidas personalistas y antisistémicas a las diversas crisis que lo agobiaban.
Me acordé de esta historia porque ayer vi una tina de baño a la que alguien había puesto de patitas en la calle y convertido en jardinera.
Las crónicas periodísticas sobre los resultados electorales en Brasil destacan la entusiasta reacción de los mercados a la enorme votación obtenida por Jair Bolsonaro en la primera vuelta presidencial.
Hace unos años en un libro escrito en México denominado ¿Y ahora qué..? Itinerario de la eterna desilusión en América Latina había advertido sobre los costos que suponía para el ejercicio de la política un cambio de era tan profundo cuyos efectos en medio del jolgorio de algunos y la confusión de otros parecía no apreciarse con claridad.
El fascismo significa que el poder político permite que la propiedad esté en manos privadas pero usa y dispone el gobierno. Benegas Lynch es presidente del Consejo Académico de la fundación Libertad y Progreso de Argentina.
La Fiscalía de Zagreb multó ayer con $ 4.700 al defensa croata Joe Simunic, quien el martes exclamó un grito fascista al celebrar el pase de Croacia al Mundial de Fútbol 2014 tras vencer a Islandia.
Estudiantiles de ultraderecha habían tomado la costumbre de conmemorar a los soldados caídos en combate en la plaza de Los Héroes, en Viena, lo cual fue impedido por el Gobierno.