El billa criollo y la asistencia de la ONU

27 de Enero, 2019
27 Ene 2019
27 de Enero, 2019 - 00h01
27 Ene 2019

Los juegos en la mesa de billa o billar tienen algunas variaciones. Quienes han podido verlos en ESPN se habrán dado cuenta de la elegancia de los mismos, y de las casi magias que hacen los grandes jugadores.

En nuestro país, hay el billa criollo, en el cual si por azar, (zorro como dice el populacho) una bola entra, se beneficia el jugador, cosa que no sucede en los juegos formales, donde el jugador tiene que anticipar lo que va a hacer, y a cuál bola le va a pegar, y en qué hueco la bola va a caer.

Entonces es común aquí que la bola 7 le pega a la 14, esta a la 2, la dos va a la banda rebota y le pega a la 8, entra la 8 y gana quien hizo el tiro “zorro”.

Así no se juega en el mundo, en los torneos de alto nivel.

Algo parecido está pasando con la corrupción. Unos australianos compran una empresa del sector de la construcción, entonces hacen el “due diligence” es decir la debida inspección y revisión de la compañía, contratan a un auditor, el auditor dice que encuentra pagos que ha hecho la compañía que desean comprar sin que se puedan justificar. Los australianos van donde sus abogados, luego se descubre que todos esos pagos son producto de la corrupción.

Unos periodistas investigan en Panamá. Salen los Panama Papers, y se van descubriendo relaciones que llevan a temas de corrupción.

La justicia norteamericana encuentra un tema con la FIFA. Los rebotes llegan al Ecuador.

Marcelo Odebrecht declara, la justicia Brasileña actúa, entonces aparecen las evidencias del Ecuador.

Un litigio privado, por temas de disolución de un vínculo conyugal, lleva a que se pida en los Estados Unidos la apertura de unas cuentas. En esas cuentas se descubren depósitos que vienen de la China. Esos depósitos se los puede vincular con Odebrecht y termina el dinero siendo devuelto al Ecuador.

Todo es “zorro”. La una bola le pega a la otra, la otra a la banda, esta última rebota y finalmente mete la bola negra en el hoyo.

En ninguna el jugador ha dicho, como manda la elegancia del juego y su nivel profesional, cuál es la jugada que va a hacer, a cuál bola le va a pegar, y dónde esa bola va a caer.

Ante esta contundente evidencia: de todo, lo importante finalmente ha sido lo que viene del exterior, entonces cómo negarnos a que se cumpla lo que fue una promesa de campaña, para que una comisión de las Naciones Unidas nos venga a ayudar en la lucha contra la corrupción.

No se trata de repetir lo que ha hecho la Cicig de Guatemala. Se trata de buscar aquellas opciones óptimas para el Ecuador, aquellas que entendiendo que la FaRC (Familia Revolución Ciudadana, con a minúscula para diferenciarla de las FARC que las financiaron y que fueron sus compinches) se tomó las cortes, tuvo desde la presidencia abogados que directamente instruían a los jueces, que se redactaban ahí mismo sentencias contra medios de comunicación, que los contralores fiscales y presidentes de congreso pactaban la más espantosa corrupción, entendiendo todo eso, decía, busquemos cómo se puede dar el apoyo para que las instituciones funcionen y se pueda lograr la tan anhelada justicia frente a la más espantosa maquinaria de corrupción jamás orquestada en el Ecuador.

Quienes hoy hablan de soberanía, deberían entonces rechazar lo proveniente de los Panama Papers, porque no fueron descubiertos por la justicia ecuatoriana, o rechazar los 13 millones de dólares devueltos recientemente al Ecuador, porque fueron encontrados por investigadores en los EE.UU. y no por fiscales del Ecuador.

Mucho se denunció por parte de los ecuatorianos. Mucho ha denunciado el actual gobierno, y el mismísimo presidente de la república ha usado un lenguaje extremadamente duro para referirse a lo que ha encontrado de corrupción. Mucho ha hecho el actual contralor Celi con múltiples informes que no han llegado más allá porque la Contraloría no es fiscal ni juez. Sobre ese universo de denuncias, informes de la contraloría: ¿Qué porcentaje ha sido procesado por la Fiscalía?

La ayuda internacional es indispensable, y en nada afecta nuestra soberanía. La buscaremos libremente, y la aceptaremos libremente, y la condicionaremos a lo que deba hacer en función de los intereses del país. Ahí no está el problema.

Lo que no puede suceder, más bien, es que la frustración colectiva lleve a una explosión, ante las toneladas de denuncias que ya están en la mente de los ecuatorianos y que de ir quedando en el olvido, se volverán un peso insoportable sobre la conciencia nacional. (O)

*Exvicepresidente de Ecuador.

 

El billa criollo y la asistencia de la ONU
La ayuda internacional es indispensable, y en nada afecta nuestra soberanía.
2019-01-27T00:01:02-05:00
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