Respeto a la vida humana

23 de Enero, 2019
23 Ene 2019
23 de Enero, 2019 - 00h00
23 Ene 2019

La despenalización del aborto para niñas, adolescentes y mujeres violadas me ha llevado a replantearme algunas preguntas y certezas.

Cuando hablamos de defender la vida, ¿de qué vida estamos hablando? ¿Puede una violación, violencia sexual ejercida en el cuerpo de una mujer y peor cuando es una niña, determinar la vida entera de una mujer, obligándola a cuidar y formar una familia con un hijo no buscado ni querido, porque un hombre, o lo que es peor a veces varios, determinó que con ese cuerpo podía hacer lo que quería, sádicamente y sin amor? Si no quiere criar el hijo fruto de una violación, ¿su vientre se convierte en “vientre de paso”, como si el embarazo no marcara un antes y un después en la vida de una persona? ¿Las mujeres pueden ser usadas, pisoteadas, denigradas y además deben aceptar las consecuencias vitales que marcarán su presente y su futuro porque un delincuente así lo quiso? ¿Cómo se puede hablar del principio del derecho de la vida sin preguntarse qué vida es la que se garantiza? ¿Qué vida es la que se defiende? ¿La mujer violada no tiene vida propia, proyectos, sueños y planes? ¿Es un ser humano que debe ser arrastrado por los acontecimientos, sin poder ejercer ningún tipo de control sobre ellos como una pluma al viento? ¿Debe obligatoriamente aceptar que las consecuencias de la violencia sexual decidan su presente y su futuro? Cuando es una niña o adolescente, ¿debe soportar la mirada empática, asombrada o condenatoria según los casos, a medida que su vientre crece y que a sus espaldas algunos la llamen la “violada”? ¿Qué decir cuando le preguntan por el papá?

Parafraseando a la teóloga brasileña Ivonne Guevara, ¿defendemos con el mismo ahínco la vida de todos los “abortados” por la sociedad, de los nadie, de los que no queremos ver ni tener al lado nuestro, los migrantes que huyen de su país, los sin trabajo, los niños de la calle, los drogados? ¿Por qué no se defiende la vida de la gente que no tiene tierra, que no tiene comida, que no tiene vivienda, que no tiene futuro, con la misma vehemencia? ¿Por qué no se condena con la misma fuerza a los corruptos que matan con sus robos y siembran desesperanza y amargura en la población? “¿Por qué se habla casi exclusivamente de los embriones en nombre de Dios y por qué no se habla de las otras vidas en nombre de Dios?”.

Personalmente estoy de acuerdo con que la mujer violada escoja si sigue o no con un embarazo producto del horror y apoyo que no se debe mandar a la cárcel a ninguna mujer violada que elige abortar. Son decisiones difíciles, que en última instancia debe tomar la persona involucrada y que debemos acompañar. El Estado no debe revictimizar a las víctimas.

Espero que sean las mujeres las que voten en la Asamblea, que los partidos les dejen a ellas asumir la responsabilidad de un voto pensado y razonado desde diferentes ángulos, pero también desde la realidad intransferible de saber que hay que defender la vida, toda vida, incluyendo la propia.

Será más fácil acatar y respetar ese ejercicio democrático que involucra el presente y el futuro de miles de seres humanos.

(O)

Respeto a la vida humana
Respeto a la vida humana
2019-01-23T00:00:44-05:00
El Universo

Te recomendamos