2019: Un año para trabajarlo

9 de Enero, 2019
9 Ene 2019
9 de Enero, 2019 - 00h00
9 Ene 2019

Nos gustan las ficciones. Nos encanta lo novedoso, aquello que nos saca de rutinas pegajosas. Divagar es un entretenimiento. Sin quererlo ni desearlo estamos al inicio de un nuevo año que nada tiene de nuevo, a no ser esa desazón innata frente a lo desconocido, a lo que aún no es pero que se lo siente venir.

1. Seamos sinceros. ¿Qué ha cambiado desde los últimos días del 2018 a estos primeros días del joven 2019? Mi respuesta es parca y franca: nada y todo. El cambio, si existe uno, no es foráneo, es intrínseco, depende de nosotros. El artificio creado de año viejo y año nuevo se acomoda a nuestras categorías mentales. Año nuevo, vida nueva: lo recuerdo desde mi lejana infancia. Nunca me fue mal por creer en ese estribillo. Mis años de niño, joven, adolescente y ahora de viejo siempre se alimentaron con esta creencia, promesa o cábala: es un comienzo diferente, la vida empieza de nuevo, es posible cambiar, nunca es tarde. Esta frase sirve y ha servido para cambiar vidas, para enderezar caminos, para renovar intentos, para convertir propósitos en programas de vida.

2. Alguien me lo enseñó; lo traigo conmigo no como creación ni engendro propio: es una encomienda. Me enseñaron que no debo vivir enconchado en mi reducto; que el mundo, de verdad, es ancho y ajeno y amerita ser conquistado; que la existencia personal trasciende o debe trascender linderos; que nacimos para engarzarnos en el universo y, finalmente, que no debemos malgastar una vida privándonos de la posibilidad de ser constructores de un oasis familiar, de un pueblo o ciudad asequibles y de un universo positivamente mejorado. En síntesis: creo que nacimos para trascender. Nuestras carencias buscan plenitudes. El ser humano que no trasciende es alguien que tiene fallido su despegue, que no alcanza la colina de enfrente, que oculta horizontes por estrenar.

3. Les invito a descender. Toquemos tierra. Marzo bien puede ser una meta. Enero y febrero el camino. Nos convocan a elegir dignidades. ¿Qué va a pasar en marzo? El Consejo Nacional Electoral (CNE) calcula en 80.281 los candidatos para las seccionales, a realizarse el 24 de marzo, donde se elegirán 5.675 autoridades principales como alcaldes, prefectos, concejales urbanos y rurales, miembros de las juntas parroquiales y los integrantes del Consejo de Participación Ciudadana y Control Social (CPCCS). Un verdadero holocausto. Ochenta mil ciudadanos listos a sacrificarse por la patria. ¡Cuánta pequeñez esconde un proceso electoral!

4. Hago mío el pensamiento de W. Paredes R. (Expreso 6-I-2019): “La ciudadanía exige que las autoridades del CES prolonguen la función de esta comisión (Comisión Interventora) para que la Universidad de Guayaquil vuelva por los caminos de una real y efectiva institución de educación superior, que sirva positivamente a las necesidades de la urbe y de la región Litoral (…) Grave sería el error del CES y de las autoridades gubernamentales si dan por terminada una labor que recién comienza (…) Guayaquil espera que la intervención se prorrogue para que la universidad se recupere (…)”.

Se necesitan decisiones urgentes y valientes. La U. de Guayaquil requiere restaurar su bien ganado prestigio. (O)

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2019: Un año para trabajarlo
2019-01-09T00:00:56-05:00
El Universo

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