Amor constante más allá de la muerte

6 de Diciembre, 2018
6 Dic 2018
6 de Diciembre, 2018 - 00h01
6 Dic 2018

Había logrado esconderla justo a tiempo, salvarla de los transportes que en 1942 empezaban a vaciar el gueto judío de Przemysl rumbo a los campos de exterminio, donde la vida de millones se convertiría en cenizas sin sentido. Pero Zygmunt había salvado (eso creía) a su amada Renia. Había encontrado un ático para ocultar a tres judíos: a Renia y a sus propios padres. A la hermana menor de Renia, Ariana, la escondería en casa de un amigo cristiano.

Es una historia de amor, la de Zygmunt Schwarzer y Renia Spiegel. Una de esas historias trágicas que nos hacen llorar por la suerte de los amantes, al tiempo que nos consuelan porque nos recuerdan que a pesar de todo (de la guerra, el odio, el horror, la muerte) todavía podemos seguir repitiendo esa cursilería tan verdadera: el amor es más fuerte. Gracias al diario de Renia asistimos al enamoramiento de Renia y Zygus (como lo llama de cariño): los encuentros y desencuentros, la alegría desbocada al acercarse, la agonía al separarse. Qué tremendo es vivir la Segunda Guerra Mundial desde los ojos de una chica enamorada, porque mientras ella delira tras cada beso y caricia y llena las páginas de cantares, los soviéticos y los nazis se reparten la Polonia donde viven los amantes. Mientras Renia y Zygmunt ríen y sueñan, los soviéticos deportan judíos a Siberia. Y cuando Hitler rompe el pacto con Stalin e invade toda Polonia para seguir avanzando al Este, en el corazón de Renia conviven el horror y el amor. Y también el deseo de escribir, de convertir a su diario en amigo y testigo. El 1 de julio de 1941 Renia escribirá: “Para ti seré siempre Renia mientras que para los otros me convertiré en alguien inferior: la niña que usa el brazalete blanco con la estrella azul. Para ellos seré una Jude [judía en alemán]”. Un año más tarde, el 15 de julio de 1942, los nazis establecerán un gueto para los judíos de Przemysl y Renia le dirá a su diario: “Recuerda este día, recuérdalo bien. Se lo contarás a las generaciones venideras. Desde las ocho del día de hoy nos han encerrado en el gueto. Aquí vivo ahora. El mundo separado de mí y yo separada del mundo”.

El diario de Renia es poesía, testimonio histórico e historia de amor trágica: a pesar de los esfuerzos de Zygmunt por salvar a Renia, el diario termina el 31 de julio de 1942 cuando los nazis la descubren y la asesinan junto a los padres de Zygmunt, quien escribe: “¡Tres disparos! ¡Tres vidas perdidas! Lo único que puedo escuchar son disparos, disparos…”. Pero la historia de amor se extenderá más allá de esas páginas: la voz de Renia continuará hablándole más allá de la muerte, desde su diario que quedará en manos de Zygmunt, quien lo ocultará durante los años en que logró sobrevivir a Auschwitz y otros campos para finalmente llegar a EE.UU. cumplido su sueño de convertirse en médico. El hijo de Zygmunt nunca olvidará cómo su padre había establecido un verdadero culto a Renia, un rincón de su estudio en Nueva York dedicado a recordarla, donde pasaba horas releyendo su diario cuyo original había entregado en los años 50 a Ariana, la hermana de Renia, quien sobreviviría bajo el nombre cristiano de Elizabeth. Pero en EE.UU. Elizabeth se empeñaba en olvidar el pasado. Le enfermaba leer el diario de su hermana muerta y revivir el dolor en esas palabras escritas en una lengua de la que también intentaba escapar. Sería su hija Alexandra quien se interesaría por la historia de la familia y en 2014 empezaría a enviar páginas escaneadas del diario de su tía a una traductora polaca.

En 2014 el diario de Renia llegaría a manos de un cineasta polaco, Tomasz Magierski, quien convertiría esta historia en un documental y una obra de teatro. Y en 2016, a 74 años del asesinato de su autora, mientras en medio de la noche se imprimía la primera edición del diario de Renia en polaco, Magierski se diría: Renia ha regresado. En 2019 aparecerá su primera traducción inglesa, cuyos adelantos en la revista del Instituto Smithsonian me sirvieron para la escritura de esta columna. Son setecientas páginas donde vibran las palabras de una mujer que dejó de escribir cinco días antes de su muerte, pero cuya voz todavía escuchamos. Una voz que nos habla del amor en medio de la guerra y que llega hasta nosotros hoy gracias al amor. El día del cumpleaños de Zygmunt (19 de enero de 1942), Renia le regaló unos poemas escritos por ella y anotó en su diario: “Los poemas conectan las almas y elevan el amor”. El deseo del cumpleañero fue que ambos sobrevivieran la guerra juntos. Y de alguna manera, así fue. (O)

 

Amor constante más allá de la muerte
Amor constante más allá de la muerte
2018-12-06T00:01:08-05:00
El Universo

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