Se meten con el puerto

6 de Diciembre, 2018 - 00h01
6 Dic 2018 - 00:01

Se percibe un penetrante intento de perjudicar a las instituciones guayaquileñas, con premeditación y alevosía.

No se contentaron con cerrar el Instituto de Higiene, institución por excelencia guayaquileña que aseguraba que toda medicina en Ecuador tuviese registro sanitario. El organismo bajo otro nombre fue a parar a Quito y ni en sombra cumple el propósito que tenía el de Guayaquil. Ahora no tenemos seguridad de que las medicinas que consumimos tengan el registro necesario.

Al aeropuerto de Guayaquil le negaron el permiso de funcionamiento por supuestamente –de acuerdo con no se qué estadísticas– no reunir los 7 millones de turistas que dizque debía tener; mientras que aeropuertos han sido construidos en la selva, sin estadísticas, y lo peor de todo sin pasajero a la vista. Recientemente nuevas frecuencias aéreas han sido cortadas para Guayaquil a favor de Quito que tiene muchas aerolíneas que antes volaban la ruta Guayaquil; sin considerar que nuestro aeropuerto tiene un clima que le permite operar los 365 días del año.

Siguieron con el cierre del Hospital Neumológico creado por guayaquileños de cepa, con servicio a todo el Ecuador por decenas de años, prestando ayuda invalorable. Según el Ministerio de Salud, adolecía de falencias; remédielas y dele a este centro la ayuda económica que le niegan; pero esa no es razón para cerrarlo y dejar a enfermos y empleados sin ese valioso centro de salud.

Al Hospital Luis Vernaza le deben en su estructura económica. Y al Hospital de Niños León Becerra le deben millonadas sin importarles la suerte de miles de niños; 10 millones de dólares les parece demasiado, cuando mucha más plata es desperdiciada en mantener un Estado pipón sin oficio ni beneficio.

Y la cereza del pastel se la lleva la intención de cerrar a Solca, noble institución creada por ilustres personalidades médicas guayaquileñas (una de ellas el doctor Juan Tanca Marengo), a donde acuden enfermos de todo el Ecuador sin distinción de raza, origen, estado económico. El afán de destruir las instituciones de Guayaquil se nota a leguas. ¿Cuánto más tenemos que aguantar los guayaquileños, de un gobierno centralista? Condenable es que ninguna de las autoridades porteñas levanten la voz ante el atropello a nuestra ciudad y que ciudadanos –los mayores afectados– guarden silencio.

Nelly Lozada García, Guayaquil (O)

Se meten con el puerto
Cartas al Director
2018-12-06T00:01:08-05:00
Se percibe un penetrante intento de perjudicar a las instituciones guayaquileñas, con premeditación y alevosía.
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