En busca de ideas ganadoras

20 de Octubre, 2018
20 Oct 2018
20 de Octubre, 2018 - 00h00
20 Oct 2018

¿Qué tienen en común Adam Smith, Steve Jobs y Nelson Mandela? Cada uno en su campo y en su tiempo concibieron una idea ganadora: la libertad en la economía es la clave para el progreso humano, las personas quieren un producto que les ayude a pensar y hacer cosas diferentes, la cooperación es necesaria en una sociedad diversa.

Las estrategias exitosas de países, ciudades, empresas y organizaciones siempre tienen detrás de sí una idea o varias ideas ganadoras. Pensar estratégicamente es encontrar estas ideas ganadoras. A veces podemos tener maravillosos planes e incluso estrategias, sin embargo son vacíos porque carecen de ideas ganadoras.

¿Qué caracteriza a una idea ganadora? Las ideas ganadoras tienen sentido y son claras, por ello se pueden resumir en una sola frase corta fácil de entender, trasmitir y recordar. Las ideas ganadoras crean posicionamiento y son potentes fuerzas intangibles que inspiran y alinean la tecnología, la gente y la infraestructura. Así por ejemplo, la frase “Guayaquil vive por ti” gestó durante una gran época de vida republicana en Guayaquil una institucionalidad fuerte. O como en China, que la idea de que la educación es la llave de la movilidad social y éxito está muy enraizada.

Las ideas ganadores son ideas frescas y audaces, trascienden a las ideas vigentes. Llegar a un “hotel en el que te sientes como en casa” fue la fuente que sirvió para gestar Airbnb, un negocio que hoy tiene alcances mundiales e ingresos millonarios. O “el arte de encerrar sabores en una cápsula” la idea que dio origen a Nexpresso.

Las ideas ganadoras producen grandes beneficios a la humanidad, la sociedad y los mercados, son capaces de señalarnos el camino para solucionar grandes problemas: por ejemplo, la idea de que “Los guardias valen tanto como lo que cuidan” de la empresa de Guardias Latinoamericana Liderman, o la idea de que es necesario “Organizar la información del mundo y hacerla universalmente accesible” de Google. Además provocan un gran salto hacia delante y crean escenarios nuevos en todos los órdenes, así por ejemplos, desde la idea de la república hasta el invento del Internet fueron fruto de una idea ganadora.

Una idea, una idea nueva, es una red de neuronas nuevas moviéndose en sincronía, unas con otras, dentro del cerebro. ¿Cómo tener una idea que sea ganadora? Lo primero que tenemos que hacer es cambiar nuestro enfoque: de mirar los acontecimientos, los problemas y las tendencias a mirar las ideas que están atrás de ellos. Estamos rodeados de oportunidades si somos capaces de observar con profundidad. Segundo, perder el miedo a proponer ideas y abrir los poros mentales a nuevas ideas, sobre todo los líderes a las ideas de sus seguidores. Tercero, exponernos a vivencias, crear plataforma y espacios para conectarnos con personas, espacios y ambientes diversos que nos alimenten de nuevas ideas.

Por último, llenarnos de pasión por cambiar las circunstancias y marcar una diferencia positiva en la vida de los demás. Las nuevas generaciones vienen con esta mentalidad, es una gran oportunidad para trabajar con ellas. Sea en la economía, los negocios, la educación o la política es lo mismo: tener una idea ganadora es fuente de crecimiento exponencial. Concentremos nuestra energía en tener ideas ganadoras, ¡hoy más nunca las necesitamos! (O)

* Consultor de Estrategia.

En busca de ideas ganadoras
¿Qué tienen en común Adam Smith, Steve Jobs y Nelson Mandela? Cada uno en su campo y en su tiempo concibieron una idea ganadora: la libertad en la economía es la clave para el progreso humano, las personas quieren un producto que les ayude a pensar y hacer cosas diferentes, la cooperación es necesaria en una sociedad diversa.
2018-10-20T00:00:38-05:00
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