Nueva homilía del marketing

11 de Septiembre, 2018
11 Sep 2018
11 de Septiembre, 2018 - 00h00
11 Sep 2018

Como en las religiones, las marcas deben contar historias, y tener rituales en su experiencia de consumo y crear un sentido de pertenencia.

El sentido de pertenencia es un importante motivador de la conducta humana; que se construye sobre compartir una misma misión-visión. Y que permite ejercer una suerte de poder sobre los demás.

Las religiones, todas, a través de sus seguidores, pretenden ejercer poder sobre las demás religiones. Por ello los conflictos. Pepsi vs. Coca Cola. Android vs. iOS. Esgrimir argumentos de “nosotros” contra “los otros” tiene –además– un poderoso efecto unificador y denota una simbología concreta. Antípodas, out.

Cada credo es construido sobre historias heroicas y mitos. Igual en el mundo comercial. ¿Steve Jobs despedido y regresando a Apple para triunfar? ¿La fórmula secreta de Coca Cola? ¿Saben lo que significa Trinitron en el Sony Trinitron?

En la religión, la superstición, o el mundo comercial, los rituales generan pertenencia, unicidad, diferenciación. Por ejemplo, poner un limón en el cuello de una Corona.

Los rituales son tan cotidianos como cada día. Y ayudan a darles a los seres humanos una sensación de control. Control, palabra clave.

Por cierto, el control ya no está en las marcas (o el director de marketing). Está en manos del consumidor y sus pares.

Es el consumidor –usted– quien toma decisiones en sus propios términos. Usted decide la publicidad que desea recibir, qué es lo que quiere comprar y dónde.

O decide ver series o películas sin publicidad. Como otros millones de personas que consumen a diario más de 116 millones de horas de contenido en Netflix.

Usted odia la publicidad engañosa. Odia que tomen sus datos sin pedir permiso. Y odia que le envíen mensajes de correo o whatsApp no solicitados como promociones no deseadas.

Usted confía más en sus pares que en celebridades, influencers, vendedores o call-centers.

Usted escoge las marcas porque se identifica con los motivos detrás de ellas. Como dice Simon Sanek a los empresarios: “La gente no compra lo que haces, compra el porqué lo haces”.

Su comportamiento de compras –como dice Martin Lindstrom en Buyology– está influenciado por las principales religiones del mundo; y el sexo realmente no funciona para venderle.

Usted es quien consume; ergo, quien más sabe del producto. Y por eso, usted espera que las marcas le pregunten su opinión. Respetando su horario.

Usted espera que las marcas lo sorprendan, para bien. Espera que, al entrar a una tienda, lo traten como un invitado.

Usted decide si un contenido es viral. Usted decide si lo reenvía o no. Y a quién y cuándo. Usted decide si es #HartaDemencia o #GuayaquileñoResponsable.

Finalmente, usted decide si está de acuerdo conmigo. O no. Y esto prueba mi tesis. (O)

Nueva homilía del marketing
2018-09-11T00:00:38-05:00
El Universo

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