¡Así estamos!

9 de Septiembre, 2018
9 Sep 2018

Caída del empleo formal, aumento de embarazos no deseados, niñez y juventud cayendo en la drogadicción y alcoholismo, estampida de abusos y violaciones, falta de cultura, de ética, de respeto al prójimo; falta de amor a la patria, confusión absurda entre derechos ciudadanos y manejo ético de la vida privada. Esto percibimos cada día, estamos en la tierra no de los mejores en el correcto sentido de la palabra sino en la del más vivo, del más bravo, del más entroncado, del oportunista.

¿Pero cuál es la causa? veamos: sistema judicial que cambia sentencias de un día para otro, Parlamento que hace y deshace la misma ley (uno de los últimos ejemplo es la ley de educación superior), pronunciamientos constitucionales contradictorios, sistema educativo caótico manejado con cálculos políticos, reglamentos que cambian según el parecer de quien los dicta, obras que no obedecen a un plan bien definido, transparencia usada como eslogan político y no como herramienta de control... ¿Cómo se ha manejado y maneja esta situación?, creando comisiones, emitiendo leyes inapropiadas, contratando consultorías sobre consultorías, implementando campañas de todo tipo que al final no surten el efecto deseado, construyendo obras intrascendentes (uno de tantos ejemplos es la Universidad Yachay y hoy se continúan creando universidades), echándose la culpa unos a otros, engañando a todos. Es urgente dictar los lineamientos de las políticas que rígidamente deben seguir gobernantes, sin importar su tendencia. Debemos tener un sistema educativo básico simple que inculque en el niño el respeto, la honradez, el desarrollo del pensamiento crítico, jamás adoctrinamiento alguno.(O)

Leonardo Castillo Manrique,
ingeniero naval, Guayaquil

¡Así estamos!
Cartas al Director
2018-09-09T00:00:25-05:00
Caída del empleo formal, aumento de embarazos no deseados, niñez y juventud cayendo en la drogadicción y alcoholismo, estampida de abusos y violaciones, falta de cultura, de ética, de respeto al prójimo; falta de amor a la patria, confusión absurda entre derechos ciudadanos y manejo ético de la vida privada. Esto percibimos cada día, estamos en la tierra no de los mejores en el correcto sentido de la palabra sino en la del más vivo, del más bravo, del más entroncado, del oportunista.
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