Bienal S.O.S.

30 de Agosto, 2018
30 Ago 2018
30 de Agosto, 2018 - 00h22
30 Ago 2018

El alto funcionario de la Presidencia de la República, presentado como “asesor del presidente Lenín Moreno”, dijo muy suelto de huesos en radio Centro, de Quito: “No vamos a perder tiempo en tratar de demostrar que lo privado es más eficaz y eficiente que lo público”.

Estamos advertidos entonces desde el corazón mismo de la administración de lo público: lo que se viene es el desmantelamiento de las áreas estratégicas –y más rentables– del Estado, tras el posicionamiento de un discurso que remarque que el servicio público “generará utilidad” si es que se cambia de manos. Historia conocida.

Y el trato dado al tema de la cultura en el país –para quienes pensamos que la cultura y la educación sí son áreas estratégicas y rentables en materia de identidad– es ya un indicador. Un ejemplo que nos afecta es el financiamiento que desde el Ministerio de Cultura debía remitirse para la XIV edición de la Bienal de Cuenca, acto cultural que ha trascendido fronteras internacionales y que en esta edición catorce debe inaugurarse en noviembre próximo.

La Bienal Internacional de Pintura de Cuenca, luego denominada Bienal de Artes y hoy únicamente Bienal de Cuenca, tiene más de tres décadas de una historia que la ha proyectado a los confines de todos los continentes del planeta. Para esta XIV edición se ha seleccionado a “… 35 (artistas) internacionales, principalmente de Venezuela, España, Estados Unidos y México, y 13 nacionales, entre quiteños, guayaquileños y cuencanos”.

El inconveniente, que la pone al extremo de una bochornosa suspensión, está en los registros del Ministerio de Cultura, que debía entregar en un principio 300.000 dólares solicitados como aporte estatal; cifra que se redujo a 100.000 dólares por un tema de “austeridad fiscal”.

Esta especie de tragedia en la reducción de fondos tiene un nuevo ingrediente que complica más el compromiso con el arte y la cultura desde la Bienal de Cuenca: ni siquiera esos reducidos recursos están asegurados, pues recientemente el Instituto de Fomento a las Artes, Innovación y Creatividad (Ifaic) ha habilitado una convocatoria para bienales de arte “cuyo aporte máximo será de 100.000 dólares”. El Ministerio de Cultura ha dicho, así, “este problema ya no es mío”.

Si es que los ejecutivos de la organización logran acomodar todos los requisitos para que la Bienal de Cuenca acceda a esa convocatoria y ese dinero, apenas se podrán solventar algunos de los gastos del evento en general. Porque una solución a largo plazo está aún lejana.

En términos generales, entregar ese monto a un evento de tal trascendencia es verdaderamente vergonzoso. Aunque las comparaciones sean odiosas, los propios ejecutivos las han planteado para ilustrar la parcialización en temas culturales: presupuesto para el Festival de Artes Vivas de Loja 2,6 millones de dólares, aunque en la anterior edición haya terminado gastando 5,6 millones de dólares.

Plan Nacional del Libro y la Lectura José de la Cuadra, presupuesto de $ 4,5 millones anuales desde el 2018 hasta el 2021. Solo dos perlas para ilustrar la inequidad.

Y como estamos en época preelectoral, la demagogia también pone un ingrediente de desconcierto: el Municipio de Cuenca –coorganizador del evento cultural– acaba de regalar 128.000 dólares a un club privado de fútbol.

Austeridad y demagogia, la verdadera crisis de la cultura en el Ecuador.

(O)

Bienal S.O.S.
El alto funcionario de la Presidencia de la República, presentado como “asesor del presidente Lenín Moreno”, dijo muy suelto de huesos en radio Centro, de Quito: “No vamos a perder tiempo en tratar de demostrar que lo privado es más eficaz y eficiente que lo público”.
2018-08-30T00:22:17-05:00
El Universo

Te recomendamos