Finanzas y vida

Sábado, 23 de Junio, 2018 - 00h22
23 Jun 2018
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23 Jun 2018

Conversaba el otro día con unos colegas sobre temas financieros “duros”: tasas de interés, valor presente, descuentos, etcétera. Medianamente aburrido. Pero al final nos preguntábamos qué buenos consejos se pueden dar a la gente.

Hay algunos que surgen siempre y vale recordarlos. Por ejemplo, no tener todos los huevos en la misma canasta, lo cual se refiere no solo a no poner todas las inversiones financieras en un mismo lugar, sino también a intentar no depender de una sola fuente de ingresos (no es fácil, pero hay que intentarlo, sobre todo cuando uno mira no solo los ingresos muy personales, sino del hogar en su conjunto). Por ejemplo, llevar un presupuesto aunque sea de manera muy sencilla con el control de los grandes rubros (cuando lo hacemos, nos sorprende saber cuánto realmente gastamos y cuánto estamos endeudados si tomamos en cuenta deudas que generalmente “olvidamos” como la tienda de la esquina o los parientes… nos engañamos, ¡igual que el Gobierno anterior intentó engañarnos con el endeudamiento!). Por ejemplo, el manejar de mejor manera nuestras tarjetas de crédito porque tienen un costo muy elevado y generalmente dejamos que se vayan acumulando sin control. Por ejemplo, crear su propio colchón que permita atender gastos inesperados o emergencias sin tener que endeudarse. Por ejemplo, tener una estimación realista de lo que se va a necesitar en la jubilación, porque tendemos a subestimar lo que necesitaremos y a sobrestimar los ingresos que obtendremos. Por ejemplo, tener siempre una buena estimación de lo que va a costar la educación de los hijos que no solo incluye la matricula mensual, y proyectar bien hacia la carrera universitaria si es que ese es el objetivo… y además pensar que “los hijos hijos son” y acaban “costando” mucho más y durante más tiempo de lo que uno piensa.

Hay algunos consejos más...

Pero uno de los que a mí más me gusta es: no envidiar la situación financiera de los demás. Es una tendencia muy humana que mezcla el ego con la envidia. “Mi vecino tiene un mejor auto”, entonces voy a intentar emularlo. O con la casa o los viajes. Intentar mantener un tren de vida que no guarda relación con la situación financiera de uno es en particular muy común en nuestra cultura latina donde la apariencia es muy importante, y sucede en todos los niveles sociales. No emulemos mucho al vecino porque es muy probable que su situación aparentemente más exitosa esté construida sobre bases muy frágiles: excesivo endeudamiento, prioridades de vida mal establecidas, muy pocos recursos para la jubilación. Obviamente hay que esforzarse por y para mejorar, pero el plan de vida hay que establecerlo con base en las perspectivas personales. Es sano intentar mejorar la situación económica, pero también privilegiar otros elementos que hacen la felicidad de la vida; el dinero ayuda, pero no es lo único. Es mejor mirar hacia abajo y agradecer, en vez de mirar hacia arriba y envidiar.

(O)

Finanzas y vida
Conversaba el otro día con unos colegas sobre temas financieros “duros”: tasas de interés, valor presente, descuentos, etcétera. Medianamente aburrido. Pero al final nos preguntábamos qué buenos consejos se pueden dar a la gente.
2018-06-23T00:22:51-05:00
El Universo

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