22 de abril

22 de Abril, 2018
22 Abr 2018
22 de Abril, 2018 - 00h00
22 Abr 2018

Lo sospecharon primero y lo confirman después: Cervantes no murió el 23 sino el 22 de abril. Lo que era natural –la fecha de su inhumación, al día siguiente de su muerte– se elevó a categoría consagrada e influyó notablemente para que la Unesco la declarara Día Universal del Libro. Mañana estaremos pensando en cuánto le debemos a los libros y en que en Alcalá de Henares, el apreciado y admirado Sergio Ramírez estará recibiendo el más grande premio en letras españolas.

Lo de las fechas no es baladí. Nuestra vida está regida por el calendario y acomodamos nuestros procesos y decisiones en torno de meses y días que vienen cargados con el polvo de los tiempos. Nosotros contribuimos creando nuevos puntos de recordación y celebración. Cuando hay coincidencias como en el caso de atribuirle al 23 del presente mes el recibo en la inmortalidad a nuestro escritor junto con Shakespeare y el Inca Garcilaso de la Vega, la simbolización es mayor.

Y como con Cervantes las referencias son inagotables valgan de paso, dos: que la Academia Española de la Lengua acaba de publicar Los trabajos de Persiles y Segismunda, la última obra de don Miguel, firmada cuatro días antes de morir y de publicación póstuma. El profuso trabajo de los comentaristas hará más manejable una lectura que la mayoría de quienes hemos abrevado Don Quijote con placer, hemos postergado por un sinfín de razones. Tal vez, simplemente, porque no era el Quijote.

Hablando de clásicos, vale recordar que el 10 de abril se terminó de leer en colectivo, es decir, a través de las redes sociales, La divina comedia, propuesta del argentino Pablo Maurette. Fue una iniciativa tan exitosa que miles de lectores se aplicaron en la lectura de un canto diario y extrajo voces tan expertas en el tema, que los que la seguimos hemos salido muy nutridos en las enormes áreas de conocimiento que el libro convoca. Lo interesante es que el mundillo agrupado en torno de una dirección de Twitter y una etiqueta se ha quedado motivado para continuar, y Maurette, con un espíritu democrático matizado en el más acervo humor, ha sometido a votación la continuidad del proyecto.

¿Saben qué libro disputa la primacía? Nada menos que las mil páginas de Don Quijote de la Mancha, con 126 capítulos juntando sus dos partes, por encima de la más cómoda estructura del Decamerón que ajusta cien relatos de breve extensión. Llego a pensar que muchos de los que hemos votado por las aventuras de caballero ya la hemos leído –y varias veces (es famoso el testimonio de Carlos Fuentes que releía la novela una vez al año, por Semana Santa)–, pero no podemos dejar de sucumbir al apasionante ejercicio de leer entre muchos, de comentar nuestras preferencias y aprender de los expertos. Si para esto también vale frecuentar redes, bendito sea.

Cervantes y sus criaturas despiertan una extraña adhesión. El escritor con su propio perfil de hombre fracasado y melancólico habiendo albergado la talla del genio; sus personajes creados en la urdimbre más amplia de la humanidad. Con el Quijote se vive hacia fuera y hacia dentro, y esa es una experiencia que los lectores no se deben perder. (O)

22 de abril
Lo sospecharon primero y lo confirman después: Cervantes no murió el 23 sino el 22 de abril. Lo que era natural –la fecha de su inhumación, al día siguiente de su muerte– se elevó a categoría consagrada e influyó notablemente para que la Unesco la declarara Día Universal del Libro.
2018-04-22T00:00:28-05:00
El Universo

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