El miedo a perder el poder

Miércoles, 15 de Noviembre, 2017 - 00h09
15 Nov 2017

La pregunta Nº 3 de la consulta popular dice lo siguiente: ¿Está usted de acuerdo con enmendar la Constitución de la República del Ecuador para reestructurar al Consejo de Participación Ciudadana y Control Social (CPC), así como dar por terminado el período constitucional de sus actuales miembros, y que el Consejo que asuma transitoriamente sus funciones tenga la potestad de evaluar el desempeño de las autoridades cuya designación le corresponde pudiendo, de ser el caso, anticipar la terminación de sus periodos de acuerdo al Anexo 3?

En relación con esta tercera interrogante, el Ejecutivo nos está proponiendo que decidamos con nuestro voto si estamos de acuerdo o no en dar por terminado el periodo de los actuales miembros del CPC; en nombrar a un Consejo transitorio –cuyo tiempo de permanencia no está definido– que pueda evaluar el desempeño de las autoridades nombradas por el anterior Consejo; y, finalmente, nombrar un nuevo CPC por designación popular, elección que por cierto tampoco queda definida cuándo debe realizarse.

Ahora bien, ¿cuáles han sido las justificaciones que el presidente de la República ha encontrado para proponernos una enmienda constitucional que cambie la forma de designación de los representantes de los ciudadanos que integran dicho Consejo, a través del mecanismo de votación popular? En primer lugar, que el Consejo de Participación Ciudadana falló en su misión de ejercer el control ciudadano sobre el servicio público, en fomentar la participación ciudadana, y en prevenir y combatir toda forma de corrupción cuando eligió a funcionarios como el excontralor Pólit, el fiscal general anterior, etc.; y, en segundo término, porque considera que la representación democrática planteada a través de la elección popular de estos funcionarios va a mejorar los elementos de control ciudadano sobre su gestión, ya que al ser mandatarios del pueblo tendrán que rendir cuentas sobre sus actuaciones.

Por cierto, no deja de ser una actitud desesperada y vergonzosa por parte del ala correísta sostener que lo que se estaría buscando con esta pregunta es un golpe de Estado. Ahora resulta que consultarle a la ciudadanía a través de una consulta popular (art. 104 de la Constitución de la República) sobre la reestructuración de un organismo que se equivocó de forma grosera en el escogimiento de los más altos funcionarios de control, algunos de los cuales hoy son prófugos de la justicia, es una forma de dictadura. ¡Tamaño despropósito!

No obstante lo dicho, no deja de inquietar el hecho de que no se señale el tiempo durante el cual van a ejercer sus funciones los miembros del Consejo transitorio ni tampoco la fecha en que debe realizarse la elección de los nuevos consejeros. Estos sí son temas que valdrían la pena que sean aclarados y precisados.

El país en todo caso clama hoy por la elección de autoridades de control honestas, sabias, independientes del poder y escogidas de forma democrática y transparente. En este sentido, ante el pánico de ciertos personajes adscritos a la larga y triste noche correísta por la inminente reestructuración del CPC, vale la pena recordarles una frase del fallecido ganador del premio Pulitzer y además premio nobel de literatura John Steinbeck, que dice: “El poder no corrompe. El miedo corrompe, tal vez el miedo a perder el poder”. (O)

El miedo a perder el poder
La pregunta Nº 3 de la consulta popular dice lo siguiente: ¿Está usted de acuerdo con enmendar la Constitución de la República del Ecuador para reestructurar al Consejo de Participación Ciudadana y Control Social (CPC), así como dar por terminado el período constitucional de sus actuales miembros, y que el Consejo que asuma transitoriamente sus funciones tenga la potestad de evaluar el desempeño de las autoridades cuya designación le corresponde pudiendo, de ser el caso, anticipar la terminación de sus periodos de acuerdo al Anexo 3?
2017-11-15T00:09:48-05:00
El Universo

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