Maten a los ancianos

6 de Febrero, 2017
6 Feb 2017
6 de Febrero, 2017 - 01h28
6 Feb 2017

El Fondo Monetario Internacional no ha acertado con los dos últimos directores gerentes. Ellos son los políticos franceses Dominique StraussKahn y Christine Lagarde. El primero debe su mala fama a usar medias rotas, como se vio cuando se quitó los zapatos al entrar en una mezquita; y muchísimo más al escándalo de acoso sexual en el que se vio envuelto, que determinó su renuncia al alto cargo. La investigación que se realizó por el caso descubrió que tenía una serie de conductas licenciosas. Y además es socialista, incluso intentó ser candidato presidencial de su partido, pero como no se caía de simpático... Sí, socialista, porque solo los limitaditos creen que el FMI es una institución capitalista.

Por su parte, Lagarde, carismática como sardina disecada, proviene de esa derecha francesa muy creyente en el Estado de bienestar y políticamente correcta, sin diferencia sustancial con la socialdemocracia. Pero proviene manchada, porque ha sido condenada por “negligencia”, al permitir que el Estado francés pague al dueño de la marca Adidas cientos de millones de euros, que le otorgó un cuestionado proceso de arbitraje montado por la entonces ministra de Finanzas y cuyo resultado adverso ella no apeló. Esa mancha no le impide decir barbaridades con monumental soberbia. Hace meses propuso, con desfachatez, que todas las familias aporten con el 10 por ciento de sus fortunas para acabar con la deuda externa de los países. ¿Hay algún limitadito que piense que esta es una medida capitalista o liberal? Nada de reestructurar los Estados, de disminuir el gasto público, no, ¡directo a la exacción!

Peor estuvo cuando afirmó que los ancianos son un peligro para la economía mundial. Según su versión, el que los seres humanos vivan más y la proporción de jubilados aumente a un ritmo mayor que el de la población en conjunto, amenaza la estabilidad financiera planetaria, por lo que pronto no habrá manera de pagar las pensiones de tanta persona mayor. Tal y como están las cosas tiene cierta razón: los sistemas de previsión y salud son inviables. Pero esto no se debe a que haya demasiada gente de la tercera edad, tampoco, como creen los integristas religiosos, se debe a la baja natalidad. En realidad, el esquema actual, basado en el pago de prestaciones a los jubilados con el cobro de impuestos a las generaciones aún activas, en determinado momento colapsará, no solo en países como Ecuador en los que los gobiernos creen que la seguridad social es su caja chica, sino incluso en los más avanzados Estados de bienestar, que se jactan de la “perfección” de sus estructuras. Si fuese posible aumentar la población para mantener funcionando las pirámides previsionales, en un momento la vida en el planeta estaría en peligro por la sobrecarga de población humana. La única manera de que funcionen estos sistemas es si se basan en cuentas personales de aportación. Cada individuo recibirá lo que ahorró en su vida y sus legítimos dividendos. Es un esquema justo, claro y lógico, hacia el cual el mundo y, en él, Ecuador, debería evolucionar.(O)

Maten a los ancianos
El Fondo Monetario Internacional no ha acertado con los dos últimos directores gerentes. Ellos son los políticos franceses Dominique StraussKahn y Christine Lagarde.
2017-02-06T01:28:11-05:00
El Universo

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