Los caminos de Luanda

25 de Mayo, 2015
25 Mayo 2015
25 de Mayo, 2015 - 00h00
25 Mayo 2015

La política exterior del régimen no se ha caracterizado por su sensatez pero dentro de su ilógica ha sido coherente, como cuando defiende en los foros internacionales a Corea del Norte. Está claramente alineado con el partido dictatorial en el escenario mundial. Aun en este marco, el último acercamiento con Angola produce estupefacción.

Angola es un país muy grande, unas cinco veces el nuestro, e inmensamente rico en recursos. Produce petróleo, gas y diamantes, y tiene potencialidad para extraer hierro, aluminio, uranio, oro, a lo que hay que añadir las posibilidades agrícolas y ganaderas, actualmente muy mal manejadas. El nivel de desarrollo del país hace que, a despecho de estos tesoros, su ingreso por habitante sea solo de dos tercios del Ecuador y el tamaño de la economía aproximadamente el mismo. Y ni qué hablar del desarrollo humano, mientras que estamos situados en el puesto 98, el país africano ocupa el 149. Pues sucede que en la última visita del canciller ecuatoriano a Angola se firmaron convenios de cooperación económica, ¡técnica y científica! ¿Vamos a exportar petróleo al mayor productor hidrocarburífero de África? ¿Vamos a importar diamantes... sin salvaguardias, claro? ¿Estas dos repúblicas tropicales van a intercambiar tecnología en la cría de osos polares?

Si Angola es un desastre económico, más lo es político y moral. En la red Twitter deslizó el canciller Ricardo Patiño este comentario: “Hoy me reuní con presidente de Angola, José Eduardo Santos, quien recibió 74% de votos en elecciones del 2012, a pesar de estar 33 años en el poder”. ¿Al ministro ecuatoriano le parece muy bien que un presidente permanezca 33 años en el poder? Eso sí, no anotó que en estas tres décadas y pico solo hubo tres procesos electorales. Por eso The Economist ubica a Angola en el puesto 133 entre 167 países, en lo que tiene que ver con elecciones, pluralismo, libertades y otros factores que califican a un país como democracia. En el índice de percepción de la corrupción, Angola ocupa el puesto 161 sobre 175. Una muestra de esta situación, la revista Forbes sostiene que la hija del presidente Santos es la mujer más rica de África. Según el periodista angoleño Rafael Marques, esta riqueza proviene del tráfico de influencias y otras prácticas corruptas.

Uno de los principales propósitos del viaje del alto funcionario ecuatoriano a Luanda fue preparar la cumbre África-Sudamérica que se va a llevar a cabo el próximo año en Quito. La anterior se realizó en Caracas en el 2009 y allí concurrió la hez de los dictadores del mundo. Así que prepárense para ver con el fondo del Pichincha a personajes de la laya de José Eduardo Santos, Robert Mugabe, de Zimbabue (156 en transparencia, 148 en democracia); Teodoro Obiang Nguema, de Guinea Ecuatorial (168, 160, respectivamente); Omar al-Bashir, de Sudán (154, 162, más una condena pendiente por crímenes contra la humanidad), y otros de similar ralea. Lindo va a estar. Qué afán por estar entre los peores.(O)

Los caminos de Luanda
La política exterior del régimen no se ha caracterizado por su sensatez pero dentro de su ilógica ha sido coherente, como cuando defiende en los foros internacionales a Corea del Norte.
2015-05-27T19:01:31-05:00
El Universo

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