El presidente ha dicho dos cosas importantes respecto al IESS:

1) “(…) Liberar al IESS de toda esa burocracia mediocre (…) que desperdicia plata (...)”.

2) “(…) Es un absurdo que le estemos subsidiando las jubilaciones, cuando tiene excedente (…)”.

Lo primero. Es al menos extraño que, luego de 8 años en que el Gobierno ha dirigido al IESS colocando a los principales directivos (aunque pretenda que solo ha tenido un representante minoritario), se diga que está lleno de ineficiencias y es una razón para no aportar.

Lo segundo. Ciertamente el IESS tiene un excedente de caja, y es normal cuando la población es joven y hay muchos aportantes para cada jubilado (10 a 1 en Ecuador). Pero por lógica un sistema de jubilación solo puede ser evaluado en proyección de largo plazo, cuando la cantidad de jubilados va aumentando. Para eso se hace el cálculo actuarial que señala (en dólares de hoy) cuál va a ser la brecha futura entre todos los ingresos que tendrá la institución (incluyendo los cerca de 15.000 millones hoy invertidos), y los respectivos egresos. Ese cálculo, sin ningún aporte del Estado, arroja un déficit actuarial entre 50.000 y 70.000 millones de dólares (ojo, es el déficit acumulado entre hoy y los próximos 40 años) según las distintas hipótesis, porque obviamente es una proyección basada en supuestos futuros (crecimiento económico, número de afiliados y jubilados, salarios, interés que devengarán las inversiones, etcétera), pero tendrían que cambiar demasiado radicalmente para que no exista un déficit importante. El cálculo que presenté en mi libro La Revolución Ciudadana, tanto para tan poco, decía: cada afiliado tiene un déficit en promedio de casi 20.000 dólares (por 3 millones de afiliados, ahí están los 60.000 millones). No nos engañemos: habrá un déficit muy importante.

De las declaraciones del presidente, solo podemos pensar una de dos cosas.

a) O está diciendo que su Gobierno no va a aportar los fondos, pero que otros gobiernos sí deberán hacerlo cuando ya no haya un flujo de caja suficiente, lo cual es irresponsable porque si este Gobierno no quiere o no puede aportar, los del futuro tendrán menos tiempo para cubrir el déficit, y por ende su aporte anual será más grande. Y eso es muy difícil o imposible que pueda suceder, porque los gobiernos futuros deberán enfrentar sus propias necesidades financieras, más la deuda global que los gobiernos actuales le transmiten (incluyendo la enorme deuda que año a año contrae este Gobierno), más los mencionados pagos para cubrir el déficit actuarial de la seguridad social. Imposible.

b) O está diciendo que ni hoy ni en el futuro los gobiernos deberían aportar ese 40% (o quizás solo una pequeña parte), y por ende cuando el déficit se manifieste (o antes), se deberán aplicar otros métodos de ajuste: menor poder adquisitivo de las jubilaciones (ya sea por un monto menor de jubilación o porque la inflación las va a carcomer), más aportes de los trabajadores o más años de trabajo antes de jubilarse.

Sin el 40%, sería interesante entender la posición concreta del Gobierno frente al futuro del sistema.(O)