Pese a que la Asamblea Nacional no alcanzó los 92 apoyos necesarios para destituir al presidente Guillermo Lasso, por grave crisis política y conmoción social, con base en el pedido de la bancada Unión por la Esperanza (UNES), las tres votaciones que se realizaron, la noche del 28 de junio, superaron los ochenta votos a favor (81, 84 y 80), lo que evidencia la oposición al mandatario y sus políticas, y que puede incidir en momentos en los que este necesite del Legislativo para sacar adelante nuevos proyectos de ley.

Según el artículo 8 de la Ley Orgánica de la Función Legislativa (LOFL), existen casos que requieren determinadas mayorías dentro del pleno y se respetan las siguientes reglas: mayoría simple, que es el voto favorable de la mitad más uno de las y los asambleístas presentes en la sesión del pleno; mayoría absoluta, que es el voto favorable de la mitad más uno de las y los asambleístas que integran la Asamblea Nacional (70 votos); y, la mayoría calificada, que es el voto favorable de las dos terceras partes de las y los asambleístas que integran la Asamblea Nacional (92 votos).

La mayoría calificada es la que se ha requerido para temas como las amnistías resueltas por la Asamblea, el 10 de marzo pasado, a favor de 270 personas que participaron en las protestas de octubre del 2019 y otros luchadores populares y defensores de los derechos de la naturaleza y para tratar la destitución de Lasso.

El legislador Mario Ruiz Jácome, de la bancada Pachakutik y miembro de la Comisión de Garantías Constitucionales, Derechos Humanos, Derechos Colectivos y la Interculturalidad, expresa que las votaciones del 28 de junio son algo que deben tomar en consideración los asesores del Gobierno para entender que existe una mayoría que no está de acuerdo con sus políticas.

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“No estamos de acuerdo con su política guerrista, de manejar un clan de Gobierno que mira solo el bienestar de unas pocas familias, empresas, organismos multilaterales y banqueros”, dice y agrega que es necesario que el Gobierno replantee los acuerdos con las diferentes fuerzas políticas y representativas del país.

Ferdinan Álvarez, asambleísta de Unión por la Esperanza (UNES) y presidente de la Comisión Permanente, Transparencia, Participación Ciudadana y Control Social, considera que “lo que sucede en la Asamblea Nacional es un termómetro de lo que sucede fuera”.

“Los números de aceptación del gobierno de Lasso han bajado de manera frenética, pero esto en el transcurso de un año, esto no se debe solamente al movimiento indígena, es una respuesta a las políticas públicas, a los impuestos que pretenden acabar con la clase media, no son impuestos que van hacia los que más tienen. Si con Lenín Moreno retrocedimos diez años, con el actual régimen retrocedimos 20″, apunta.

Ruiz explica que la obtención de los más de ochenta votos en las mociones es muestra de que una nueva mayoría existe en el Legislativo.

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“La nueva mayoría viene desde hace cinco o seis meses, desde diciembre, por eso es que salió Guadalupe Llori, si no todavía estuviera en el cargo. La mayoría que estableció el Gobierno al inicio se le esfumó por el sectarismo que tienen en su bancada, por creer que con los doce asambleístas que tienen van a poder imponer un plan o leyes que solo miran su bienestar”, cuestiona.

Reunión del pleno de la Asamblea Nacional en la que se debatió el pedido de destitución a Guillermo Lasso. Foto Cortesía Asamblea Nacional

Álvarez rechaza la afirmación de que la Asamblea Nacional ha sido un “embudo” y que por eso no han salido leyes que el Gobierno ha emitido.

“Eso es falso y mil veces falso. Investiguen cuántas leyes realmente el Gobierno ha enviado (...), se cuentan con una mano y sobran dedos; ese es el gobierno del encuentro, un gobierno de mentiras”, sostiene y agrega que en el marco de sus competencias se han opuesto “a leyes que no benefician a las grandes mayorías y que es algo que seguirán haciendo.

“Debemos oponernos a la criminalización de la política, a la persecución, a la criminalización de la protesta social; en eso siempre encontrarán respuestas firmes y categóricas de nuestra parte”, señala.

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El asambleísta Alejandro Jaramillo (Izquierda Democrática), presidente de la Comisión de Justicia, manifiesta que su voto fue sí porque considera “que no ha existido seriedad por parte del presidente y de sus asesores”.

No obstante, refiere que el mensaje de la Asamblea ha sido claro y que el Gobierno debe saber entenderlo y leerlo.

“Ese mensaje que no solo es una realidad en los asambleístas sino en el país, en la ciudadanía que es la única que ha sido afectada porque seguimos sin medicinas, sin seguridad y en paro. Ahora nuevamente la cancha está en el Ejecutivo y en la dirigencia social”, subraya.

Jaramillo reitera que, por su parte, van a insistir en la invitación que le han realizado al presidente para trabajar de la mano.

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“Jamás hemos bloqueado ninguna iniciativa del Ejecutivo, al contrario, el presidente Lasso es quien ha vetado totalmente cinco proyectos de ley aprobados por la Asamblea Nacional. Insisto en las mesas técnicas de trabajo, en dialogar, consensuar. Es la única manera”, refiere.

Natalie Arias (CREO), segunda vocal del Consejo de Administración Legislativa (CAL) de la Asamblea e integrante de la Comisión de Desarrollo Económico, dice que dentro del Legislativo hay dos tipos de opositores.

“Uno es el que busca atentar contra la democracia y está dispuesto a insistir en su propósito a costa de la desestabilización del país y otro que mantendrá su oposición dentro de los márgenes de la democracia”, y destaca que antes de las movilizaciones que vive el país, el ministro de Gobierno, Francisco Jiménez, se reunió con los jefes de bancada y dice que esas reuniones deben continuar con una agenda clara en función de la reactivación económica del país.

Afirma que el Gobierno sí ha sufrido bloqueos dentro del Parlamento y que “los proyectos y propuestas del Ejecutivo se han visto eclipsados por la denominada ‘nueva mayoría’, conformada por UNES, rebeldes de Pachakutik y un sector de la ID.

El pleno de la Asamblea Nacional este 25, 26 y 28 de junio los dedicó a debatir el pedido de la bancada UNES, de aplicar el artículo 130 de la Constitución para destituir al presidente Guillermo Lasso. Foto: Vicente Ordóñez

Sin embargo, sostiene que “hay que seguir demandando madurez política de todos los sectores ante el momento que el país vive” y que se le debe dar importancia a proyectos que están reposando en las comisiones especializadas permanentes, como el proyecto reformatorio a la Ley de Educación Superior.

“Desde la Bancada del Acuerdo Nacional buscamos caminos de diálogo para llegar a acuerdos y romper con estas barreras que desestiman a los problemas estructurales de nuestro país”, dice y destaca que están trabajando en una nueva propuesta de la Ley de Inversiones que prevén presentar y socializar con las bancadas antes de su presentación oficial por parte del Ejecutivo, para que cuando se envíe a la Asamblea tenga consenso y evitar trabas en su tratamiento.

En tanto, sobre esta ‘nueva mayoría’, Ruiz destaca que se han sumado más asambleístas y esperan que lo sigan haciendo.

“En el Partido Social Cristiano (PSC), aunque no compartamos ideológicamente tesis políticas, respetamos su posición seria en los acuerdos al igual que los rebeldes de PK; en cambio, la ID ha demostrado que baila con el mejor postor... ponían las pantallas de que estaban votando No para demostrarle al presidente que no eran ellos”, indica.

Después de estas movilizaciones, el legislador dice que impulsará juicios políticos contra el ministro del Interior, Patricio Carrillo; el director de Centro de Inteligencia Estratégica, Fausto Cobo, y el ministro de Defensa, Luis Lara, y que espera cuenten con el apoyo de esta nueva mayoría e incluso con los votos del PSC. (I)