Si bien la idea de enviar humanos a Marte alguna vez se limitó a la ciencia ficción, la NASA espera que pueda convertirse en realidad a fines de la década de 2030. Uno de los principales obstáculos que se interpone en el camino es la falta de oxígeno suficiente en Marte.

Sin embargo, los científicos han inventado una nueva técnica basada en plasma para producir y separar oxígeno dentro del entorno marciano.

El sistema no solo podría desempeñar un papel clave en el desarrollo de sistemas de soporte vital, sino que también podría usarse para procesar combustibles y crear materiales de construcción y fertilizantes en Marte.

La atmósfera de Marte se compone principalmente de dióxido de carbono, que se puede dividir para producir oxígeno y carbono. Sin embargo, dos grandes obstáculos se interponen en el camino de la producción de oxígeno en Marte, según los investigadores de la Universidad de Lisboa, el Instituto Tecnológico de Massachusetts, la Universidad de la Sorbona, la Universidad Tecnológica de Eindhoven y el Instituto Holandés de Investigación de Energía Fundamental.

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“Primero, la descomposición de las moléculas de dióxido de carbono para extraer oxígeno”, dijo el Dr. Vasco Guerra de la Universidad de Lisboa, autor del estudio. ‘Es una molécula muy difícil de romper. ‘En segundo lugar, la separación del oxígeno producido a partir de una mezcla de gases que también contiene, por ejemplo, dióxido de carbono y monóxido de carbono. “Estamos analizando estos dos pasos de manera holística para resolver ambos desafíos al mismo tiempo. Aquí es donde los plasmas pueden ayudar. El plasma es el cuarto estado natural de la materia, junto con los sólidos, los líquidos y los gases. Contiene partículas de carga libre, como los electrones, que son ligeros y se aceleran fácilmente hasta energías muy altas con campos eléctricos. “Cuando los electrones en forma de bala chocan con una molécula de dióxido de carbono, pueden descomponerla directamente o transferir energía para hacerla vibrar”, dijo el Dr. Guerra.

“Esta energía puede canalizarse, en gran medida, hacia la descomposición del dióxido de carbono. Junto con nuestros colegas en Francia y los Países Bajos, demostramos experimentalmente la validez de estas teorías. “Además, el calor generado en el plasma también es beneficioso para la separación del oxígeno”.

Oxígeno para terrícolas

El oxígeno producido a través de esta técnica basada en plasma podría ser clave para crear un entorno respirable para los colonos. También podría usarse como punto de partida para producir combustibles y fertilizantes, lo que permitiría a los colonos cultivar en la superficie marciana. Además, la técnica podría resultar útil aquí en la Tierra, según los investigadores. “Al disociar las moléculas de dióxido de carbono para producir combustibles ecológicos y reciclar productos químicos, la tecnología de plasma también puede ayudar a abordar el cambio climático en la Tierra”, agregó un comunicado.

El estudio se adelanta a la misión Artemis I de la NASA, que se lanzará el 29 de agosto, allanando el camino para futuras misiones a la Luna y Marte. “Artemis I será una prueba de vuelo sin tripulación que proporcionará una base para la exploración humana del espacio profundo y demostrará nuestro compromiso y capacidad para extender la existencia humana a la Luna y más allá”, explicó la NASA.

Si las misiones Artemis son un éxito, la NASA apunta a enviar astronautas a Marte a fines de la década de 2030 o principios de la de 2040. (I)