Se trata de quince máquinas que se colocarán en sitios de alta afluencia de la capital. El proyecto nace del convenio de la Empresa Pública Metropolitana de Gestión Integral de Residuos Sólidos, (Emgirs EP), la Secretaría de Ambiente y la empresa privada Trituramos Plástico PET-Tritubot S. A.

En la firma del convenio estuvo presente el alcalde Jorge Yunda, quien anunció la inauguración de una planta separadora de residuos “en pocos meses”. Según María Gabriela Dávila, gerenta general de Emgirs-EP, se trata de habilitar una planta adquirida en la anterior administración que “nunca fue usada” y se encuentra en la Estación de Transferencia, en el sur de Quito.

Dávila indicó que el Distrito Metropolitano de Quito genera 1,7 millones de botellas diarias que van a parar al relleno sanitario de El Inga y demoran años en degradarse. Al año representa 612 millones unidades de plástico que contamina la ciudad.

“Nuestro objetivo es fomentar el reciclaje, además de ayudar al medioambiente y aportar al proceso de economía circular”, añadió Dávila.

Las máquinas recicladoras entregarán 2 centavos por cada botella, dinero proveniente de la devolución tributaria señalada en la “Ley de Fomento Ambiental y Optimización de los Ingresos del Estado”. Gabriela Dávila explicó que ese dinero no saldrá de las arcas municipales ni de la empresa privada, sino que se trata de la devolución realizada por el Servicio de Rentas Internas.

La campaña se desarrollará como alternativa para paliar la crisis de basura que sufre Quito. De acuerdo con información de Emgirs, el tiempo de vida útil del relleno de El Inga será hasta 2024.

En el caso de las botellas recicladas, servirán en otras áreas como la elaboración de bloques para la construcción, explicó Dávila. De acuerdo con datos de Tritubot, en cada bloque se ocupan entre 26 y 34 botellas.

Emgirs informó que las quince máquinas se
ubicarán en los principales centros financieros de la ciudad: diez en el norte de la ciudad y cinco en lugares estratégicos del sur. Sin embargo, estas son las primeras de las 200 que se espera colocar, en colaboración con la empresa privada, a través de convenios futuros. (I)