En el extremo norte del centro histórico de Quito se encuentra el sector conocido como la Basílica, llamado así por su proximidad a la Basílica del Voto Nacional. Esta emblemática iglesia, con su impresionante arquitectura gótica, atrae a turistas nacionales y extranjeros que quedan maravillados por su belleza.

Sin embargo, el sector de la Basílica es más que un destino turístico, es un hogar para muchos quiteños que viven en antiguas casas que han resistido el paso del tiempo.

Especialistas trabajan en recuperación y preservación de documentos del Registro Civil, entre estos consta acta de defunción de Jaime Roldós

Édison Simbaña, representante de los vecinos de la calle Caldas, detalló las necesidades y problemas que enfrenta la comunidad. Según Simbaña, una de las complicaciones es la falta de un lugar adecuado para los desechos de las mascotas cuyos dueños las pasean por el sector o que deambulan por allí.

Publicidad

Pero a más de eso hay quienes también hacen urinarios de la vía pública.

“Aquí en la calle y en el sector de la Basílica, el problema que tenemos es que la gente ha hecho urinario en la Guayaquil y Caldas”, explicó.

En la zona existe una cabina de servicios sanitarios, pero solo cumple con un horario establecido, como es normal. El problema radica en el abandono de esta parte de la vereda, porque al caminar es imposible no percibir la pestilencia a orina.

Publicidad

QUITO.- Habitantes del sector de la Basílica aquejan problemas de mal olor, falta de seguridad y de atención de las autoridades municipales. Foto: Alfredo Cárdenas.

Ciudadanos que pidieron mantener su nombre bajo reserva señalaron que en la noche las personas en situación de calle se toman el lugar, también delincuentes aprovechan la falta de iluminación.

Ese es otro de los problemas, la seguridad. Simbaña habló de la necesidad de una alarma comunitaria y cámaras de seguridad. “El Municipio debe abastecernos de una alarma comunitaria, que no la tenemos. De igual manera, unas cámaras”, comentó.

Publicidad

La comunidad también enfrenta problemas de higiene debido a visitantes que no recogen los desechos de sus mascotas y dejan basura en las calles. No serían todos, algunos vecinos tendrían conciencia del orden de esa zona rica en turismo, pero no todos la respetan.

¿El Metro de Quito se podría parar en dos años? El sistema de transporte urge contratos de mantenimiento, dice experto

La inseguridad se agrava por la deficiente iluminación y la limitada presencia policial. Simbaña contó de un reciente asalto: una cámara de seguridad registró el momento en que un ciudadano fue golpeado por dos sujetos, quienes lo despojaron de sus pertenencias y huyeron ante la vista de un guardia que no pudo interferir.

“La luz en la parada del Banco Central se ha dañado, parece que los delincuentes la dañan a propósito” agregó el dirigente.

Además, cuestionó la sectorización de la vigilancia policial: “Tenemos la UPC de arriba, pero no puede actuar en este sector porque solo pueden trabajar hasta la esquina de la calle Vargas. Nosotros ya pertenecemos al sector de La Tola, y hasta que lleguen, ya pasan muchas cosas”, enfatizó.

Publicidad

13 conductores de transporte público en Quito fueron detenidos por atropello en los primeros meses del 2024

En la esquina de las calles Guayaquil y Caldas existe un pedazo de muro que está por caerse, al parecer pertenece a una entidad municipal, pero, aunque aseguraron que se ha pedido la atención inmediata, no se han tomado medidas de prevención.

Noemí Cazar, otra residente del sector, rememora con cariño la tranquilidad que solía caracterizar a su barrio. “Siempre ha sido tranquilo, no ha habido muchos problemas en el barrio”, afirmó y resaltó la colaboración entre vecinos que ha tenido por más de 40 años en los que vive en dicho lugar.

Cazar se refirió a la necesidad de mejorar la seguridad, especialmente para proteger a los turistas que frecuentan la zona. “La seguridad sí nos hace falta porque generalmente más persiguen a los turistas”, manifestó.

‘Derrocar una casa patrimonial es como extirparle un pedazo de la historia a la ciudad’, dice experto ante derrocamiento de casa en La Mariscal

Esta zona tiene alta llegada de turistas tanto a pie como en ‘chivas’, en los bajos de la Basílica del Voto Nacional los visitantes aprovechan su majestuosidad arquitectónica para sacarse fotos y plasmar su visita por uno de los principales lugares de la capital.

Respecto de las recientes intervenciones municipales, Cazar criticó la nueva pintura amarilla aplicada en la calle Caldas y en los corredores del parque García Moreno.

“Es muy fuerte el color. A mí personalmente me afecta mucho la vista. Mejor no salgo porque es muy intenso”, reprochó.

Otros vecinos también han expresado su inconformidad, alegando que la pintura es resbalosa y que no se les consultó antes de su aplicación.

QUITO.- Los habitantes mostraron su inconformidad por la calle que fue pintada de color amarillo como parte de un proyecto municipal de senderos seguros. Foto: Alfredo Cárdenas.

Desde el Municipio de Quito se informó que la pintura fue una donación de la empresa privada y se defendió la obra argumentando que forma parte de un corredor seguro. Sin embargo, los vecinos siguen insatisfechos y piden ser incluidos en las decisiones que afectan a su entorno.

Mientras el sector sigue atrayendo a turistas y mantiene su encanto arquitectónico, sus residentes esperan que las autoridades municipales tomen acciones concretas para mejorar la calidad de vida en su barrio. (I)