Las finanzas personales se refieren a la gestión financiera que necesita una persona o una familia para así poder hacer un presupuesto, ahorrar y gastar el dinero en un tiempo determinado. Sin embargo, a pesar de ser esenciales para el control del dinero en un hogar, no todas las personas dominan el tema.

En el marco de la pandemia, el uso de tarjetas de débito y crédito se ha vuelto una opción ideal para evitar el manejo del efectivo que pasa de mano en mano; pero, a su vez, el uso desmesurado de ellas puede generar muchas deudas, aún más si no se lleva un control adecuado.

¿Cuándo es conveniente y adecuado adquirir una deuda? De acuerdo con el coach financiero Andrés Mórtola, se debe considerar si la deuda es buena o mala. Antes de realizar un crédito se debe revisar la capacidad de pago. Esto se calcula restando los gastos básicos y las deudas actuales del valor total de ingresos mensuales, lo que dará como resultado el monto de ahorro.

Ejemplo: $ 1.000 - 500 - 300 - 100 = $ 100

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Es decir, la persona podría endeudarse con un valor de $ 100 mensuales.

Deudas buenas vs. deudas malas

“Las deudas malas son aquellas que causan estrés, las que superan la capacidad de pago y lo llevarán a estar desfinanciado”, detalla Mórtola. Es todo aquel gasto innecesario. Mientras que las buenas son aquellas deudas que van a generar un ingreso adicional en el futuro, por ejemplo, estudiar, invertir en un negocio, comprar una segunda vivienda, etc.

Cómo salir de las deudas

Deje de usar las tarjetas de crédito. Aunque se disponga de más de una tarjeta de crédito, es mejor no tenerlas al alcance por un buen tiempo. Si ya no puede eximirse tanto, tenga una sola en la billetera.

No deje que la deuda siga aumentando. Seguir pagando “lo que se pueda” no es una buena decisión, porque el monto que no se cancela sigue generando intereses y consecuencias. Lo ideal es calcular un pago fijo o mínimo a la deuda para no generar más intereses.

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Presupuesto. La meta debe ser pagar la deuda. Para eso, el presupuesto familiar o personal deberá ser ajustado. Eliminar los gastos superfluos, o algún pago en exceso. Tal vez restringir las salidas, las comidas afuera, la diversión, hasta ajustarse a lo que se puede gastar.

Analice cuánto debe. Al elaborar un cuadro de entradas de dinero y gastos (es mejor visualizarlo para tomar conciencia de la deuda), se puede hacer un mapa de dónde se puede ahorrar.

Evite solicitar un préstamo para pagar la deuda actual. Lo mejor es ajustarse el cinturón, vivir realmente en economía de guerra, para poder hallar una salida. Una buena alternativa es jugar con el sistema ‘bola de nieve’. (I)