Las finanzas personales o la educación financiera no son materias que se enseñen en las escuelas o colegios. Sin embargo, son temáticas necesarias que en un futuro pueden tener gran revelancia en la vida de los jóvenes.

“Si les enseñamos a nuestros hijos la importancia del ahorro, cuando ellos sean adultos el ahorro será como lavarse los dientes, como bañarse porque ya se convirtió en un hábito”, explica el coach financiero Andrés Mórtola.

Si bien el momento de salir de compras es un espacio en donde los padres pueden hablar de finanzas y ahorros con sus hijos, estas dinámicas han cambiado con el aumento de las compras en línea.

Lo más recomendable es aprovechar la tecnología para que los niños se familiaricen con el dinero, idealmente entre los 5 a 10 años”, explica Elizabeth Arellano, del Programa de Educación Financiera de Produbanco.

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Existen varios sitios enfocadao en metas financieras y administración de gastos, esto motiva a acceder al ahorro para cumplir deseos, como la compra de un juguete, a partir de la administración correcta del dinero que recibe el niño. Esto apoya en el control de gastos.

Además, hay cuentos interactivos que facilitan la explicación de términos de finanzas y economía. A través de diversas situaciones sus protagonistas brindan una guía sobre la toma de decisiones en relación al consumo y el ahorro.

Asimismo, se han desarrollado apps que permiten organizar el ingreso y salida del dinero; de esta manera se inculca la buena práctica de llevar un registro de gastos y controlar los mismos mediante la tecnología.

El coach financiero Mórtola aconseja a los padres a involucrar a los hijos en la toma de decisiones. “Es aconsejable exponerlos a diversas actividades, entre ellas, por ejemplo si se van a ir de vacaciones pedirles ayuda en elaborar el presupuesto de viaje. Pueden llevarlos al supermercado con una lista para que ellos sean responsables de las compras con un presupuesto y si ellos encuentran un producto del listado más económico, el monto de ese ahorro se lo das para que se compren algo y así se motivan”.

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Además, el darles una mesada es importante porque así aprenden a gestionar su dinero.

Una buena alternativa es destinar esa mesada a una tarjeta de crédito del niño, pero que sea manejada por sus padres para enseñarles a los pequeños las ventajas del dinero plástico, pero a la vez cómo deben usar sabiamente ese dinero. Igual, es una manera de ahorrar dinero para planes futuros. (I)