La pandemia postergó la planificación del proyecto Pueblos Mágicos del Ecuador que se ejecuta desde agosto del 2018 con el asesoramiento de la Secretaría de Turismo de México, el sexto país más visitado del mundo.

Los atractivos de los cinco sitios del país que hasta marzo último tenían esta designación se promocionarían en la Feria Internacional de Turismo de Berlín, que se iba a realizar entre el 4 y 8 de ese mes pero fue suspendida por el COVID-19.

Desde entonces tres localidades se han sumado y son ocho los Pueblos Mágicos que esperan a los turistas: Patate, Alausí, Zaruma, Cotacachi, San Gabriel, Portoviejo, San Antonio de Ibarra y Guano, ordenados según la fecha de designación.

Portoviejo, una ciudad renovada tras el terremoto, consiguió la designación de Pueblo Mágico

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Si bien la expectativa aún es alta ahora se matiza con la para obligatoria y momentánea de los distintos planes en medio de la crisis económica que ha mermado los viajes por el país.

El ministro subrogante de Turismo, Ricardo Zambrano, asegura que uno de los objetivos del programa es el diseño de una oferta turística complementaria. “Uno de los grandes desafíos del turismo es diversificar y estos programas ayudan con el fin de desconcentrar los flujos para que no solo se queden en los grandes destinos y pues los turistas también lleguen a estos pueblos con atributos históricos y naturales”.

El papel del Ministerio de Turismo es dar seguimiento al cumplimiento de los quince requisitos para conseguir el reconocimiento. De incumplir se retira al destino del programa, que es el punto de partida para asistencia técnica, asesoría en el acceso a financiamiento y promoción nacional e internacional de parte de la entidad.

Justamente es lo que se espera en los Pueblos Mágicos. “Daremos espacios en las ferias para que se den a conocer como complemento de los atractivos conocidos”, dice Zambrano.

De ahí que la capacitación en atención al turista y en destrezas como el manejo del inglés son parte de las acciones que se realizan en Zaruma y Portoviejo para aprovechar este periodo de estancamiento del turismo a nivel mundial.

“Hay que generar una cultura turística”, reconoce Zambrano, en referencia a involucrar a toda la población en el aprendizaje del inglés y en el conocimiento de la diversidad de destinos del país.

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La Laguna de Cuicocha es uno de los atractivos principales de Cotacachi. Foto: Municipalidad de Cotacachi

Costa Rica lo hizo en su momento con una política nacional de impartir este idioma universal. Fue uno de los antecedentes que conllevaron a que el turismo sea hoy la principal fuente de ingresos de ese país.

“Se supone que habrá fondos de parte de organizaciones y capacitaciones, es una de las promesas del programa”, dice Fabián Santana, director de Desarrollo Económico de la Municipalidad de Portoviejo.

Cotacachi requirió ampliar el área con la que había postulado inicialmente para ser declarada como Pueblo Mágico

Los ocho Pueblos Mágicos del Ecuador designaron fondos de su presupuesto municipal para financiar el proceso de calificación sin recibir ninguna partida extra de parte del Gobierno central, concuerdan los funcionarios de los destinos.

El centro histórico de Zaruma también busca que sea reconocido como Patrimonio Cultural de la Humanidad. Foto: Cortesía de la Municipalidad de Zaruma

Este financiamiento se complica en los cantones más pequeños como San Gabriel, que cuenta con un presupuesto anual de $ 12 millones. “En estos años destinamos unos $ 800.000 para turismo”, indica Andrés Ponce, alcalde del cantón Montúfar cuya capital es San Gabriel, donde llegaron unos mil turistas durante el último feriado, la mitad de los que venían antes de la pandemia.

“No podemos decir que muchas de las asociaciones locales con emprendimientos turísticos tienen la facilidad de hablar inglés, pero esto cambia en los hoteles con guías que lo dominan”, agrega Ponce.

La única parroquia rural designada, San Antonio, requirió el apoyo del cabildo de Ibarra al que pertenece, comenta Andrés Mejía, director de Desarrollo Económico y Turismo de ese cantón. “Lo más complicado fue ponerse de acuerdo en el presupuesto y en lo que se va a invertir. En cinco años se hará una nueva evaluación y se deberá cumplir para no perder el reconocimiento”, asegura.

El arte se palpa en cada cuadra del Pueblo Mágico de San Antonio de Ibarra

La laguna de Ozogoche es uno de los destinos en Alausí, en Chimborazo. Foto: Cortesía de la Municipalidad de Alausí

Los requisitos de crear un plan de desarrollo turístico y de una unidad o dirección con equipo y recursos propios que se encargue de gestionar el sector son los más complicados de cumplir para los gobiernos autónomos descentralizados, debido a las limitaciones de sus presupuestos. Ocho de cada diez postulaciones no avanzan por incumplir ambos puntos.

El inventario de atractivos que incluya a uno insigne y diferenciador es otro requisito. El de Zaruma es el centro histórico y el de Portoviejo, el vestigio arqueológico del cerro Jaboncillo.

El bosque de Los Arrayanes caracteriza a San Gabriel. Es único en el país y uno de los dos de Sudamérica junto con el de Bariloche, en Argentina.

La Nariz del Diablo es el atractivo principal de Alausí, la laguna de Cuicocha es la postal de Cotacachi y la creación de esculturas es la singularidad de San Antonio de Ibarra.

En Patate es la oferta agroturística y en Guano, la única momia encontrada en Ecuador que se ha conservado de forma natural.

San Gabriel, la ciudad donde la colaboración comunitaria fue clave para ser un Pueblo Mágico

La inclusión de los actores privados es requisito obligatorio para la sostenibilidad del programa, dice Zambrano, por lo que hay comités ciudadanos creados en cada uno de los Pueblos Mágicos. El de San Antonio, por ejemplo, busca convertirlo en un destino de bodas con el aprovechamiento de las haciendas y una iglesia que tiene como patrono al santo del amor, de ahí su nombre.

En San Gabriel del cantón Montúfar hay una diversidad de atractivos como cascadas y parajes rurales. Foto: Cortesía de la Municipalidad de Montúfar

Graciela Domínguez, presidenta del Comité Ciudadano de Cotacachi, dice que los emprendimientos turísticos deben reiventarse: “Atravesamos una situación difícil porque la inversión es muy alta, pero es una industria que potencializa el ambiente. Ser pueblo mágico es una opción de desarrollo”.

Alcanzar el reconocimiento es aspiracional. Ya son 47 los destinos que han postulado en las dos convocatorias anuales realizadas desde el 2019.

La creación de esculturas es una de las vocaciones en la parroquia rural San Antonio de Ibarra. Foto: Cortesía de la Municipalidad de Ibarra

$ 2.287 millones

fueron las divisas que entraron al país en 2019 por concepto del turismo

70%
es la caída de los ingresos por turismo en Ecuador este año debido a la pandemia del COVID-19. (I)