La actividad minera ecuatoriana se ha visto golpeada por la pandemia del COVID-19 y a la vez frenada por problemas jurídicos y sociales. Actualmente solo tres de los cinco proyectos emblemáticos siguen su curso: Mirador, Fruta del Norte y Loma Larga, aunque con las restricciones que implican cumplir con rigurosos protocolos de bioseguridad. Los otros dos, San Carlos Panantza y Río Blanco, están paralizados por el bloqueo de las comunidades.

Sin embargo, al ser una actividad de largo plazo, el futuro de la minería -sobre todo apoyado en otros proyectos de pequeña minería- se muestra prometedor.

De acuerdo con el Plan de Desarrollo Minero que se presenta oficialmente hoy, Ecuador podría exportar unos $62 511 millones en minerales hasta el 2030. Esa cifra significaría $6515 millones de recaudación tributaria también para el fisco en el mismo periodo, explicó el viceministro de Minas, Fernando Benalcázar.

Estos recursos llegarán al país en la medida que nuevos proyectos mineros vayan avanzando. En diez años se espera que la minería sea pilar de empleo y que este crezca cuatro veces en relación con lo que se tenía en la época previa a la pandemia. Así se llegaría a 545 000 empleos.

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Además de Fruta del Norte (oro) y Mirador (cobre), minas que ya empezaron a producir y exportar, existen otros proyectos en camino.

Uno de ellos es Loma Larga, que está a punto de entregar el Estudio de Impacto Ambiental, paso previo para la explotación. En 2024 se espera la entrada de proyectos como Cangrejos, Curipamba, La Plata y Ruta del Cobre.

No obstante, las previsiones económicas inmediatas de la minería se han visto seriamente mermadas. El escenario positivo ha sido descartado y ahora se mantienen el tendencial (medio) y el negativo, explica Benalcázar.

Pese a ello, de enero a junio de 2020, Ecuador exportó $391 millones en minerales, tres veces más que en el primer semestre del 2019, periodo en el cual las exportaciones mineras llegaron a $134 millones. Dentro de las cifras del 2020, las exportaciones de pequeña minería metálica y no metálica alcanzaron $157 millones (de este rubro $15 millones corresponden a productos industrializados como vidrio, cemento y cerámica exportados de enero a mayo). Entre tanto, Mirador más de $132 millones y Fruta del Norte, $102 millones. Hasta finales del 2020 se podría llegar a $641 millones en exportaciones.

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Para Andrés Ycaza, abogado minero, la liquidez ha caído a nivel mundial por lo que ahora a Ecuador le toca salir a luchar para que las inversiones lleguen. El panorama es alentador si se toma en cuenta que desde meses antes de la pandemia, e incluso durante ella, se han registrado movimientos importantes de inversión. Por ejemplo, INV Metals invirtió $20 millones a finales del año anterior. También hubo inversión de Tempus Resources, en el proyecto Río Zarza, así como otra importante compra de Sunstone (El Palmar), cerca de Cascabel.

Ycaza dice que lo que se espera en los próximos años es una estabilización de la producción de Fruta del Norte y Mirador. También el estudio de factibilidad de El Domo de la empresa Salazar Resources, el proyecto La Plata y el de la Ruta de Cobre, entre otros. Mientras tanto, para 2022 y 2023 ya se podrían ver construcciones de minas y producción.

Entre tanto, el viceministro confirmó que el 2 de agosto se debió suspender la actividad de Ecuacorriente en Mirador, debido a que los protocolos de bioseguridad no fueron suficientemente rigurosos y se produjeron algunos casos de COVID-19. Explicó que en los siguientes días podría retomarse la actividad, sobre todo porque gracias a la colaboración con Lundin Gold se ha buscado emular las mejores prácticas.

Actualmente el protocolo se preocupa del bienestar del empleado, la bioseguridad en campamento y el transporte. Lundin maneja un proceso de cuarentena y pruebas PCR para todos los empleados que van a entrar a campo. Con turnos de 28 días libres y 28 de trabajo, se ha tratado de reducir la rotación. En el periodo libre, 12 días antes de ingresar a campamento, los empleados se internan en un hotel y a siete días de reingresar se toman la prueba. Solo entran quienes han salido negativos.

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Proyectos suspendidos

El viceministro explicó el estatus de los dos proyectos que están suspendidos. Río Blanco aguarda una decisión de la Corte Constitucional, que deberá pronunciarse sobre una sentencia de una Corte Provincial que había declarado que en ese sector no hubo la consulta previa necesaria y que fue apelada por el Ministerio.

En paralelo, existe de por medio una demanda de la empresa Junefields para un posible arbitraje internacional. El tema de San Carlos Panantza, reconoce el funcionario, podría continuar solo si la empresa y la comunidad dan un giro importante en su relacionamiento.

La minería no deja de generar conflicto en comunidades y sectores sociales antimineros. Incluso en estas semanas, el prefecto de Azuay, Yaku Pérez Guartambel, insistió ante la Corte Constitucional en un pedido de consulta antiminera.

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Sobre el tema, Ycaza considera que el relacionamiento con las comunidades ha ido mejorando, sobre todo con la entrada de operadores internacionales. Por poner ejemplos, Fortescue en Tandapi creó su bachillerato acelerado. En el sector de La Plata (Cotopaxi), dice, se ha producido un cambio de la lógica en las actividades económicas. Incluso la gente durante la pandemia solicitó a las autoridades del COE cantonal cambiar su semáforo a amarillo para que pudiera continuar la actividad económica en el sector.

Si bien antes todos los pobladores se enfocaban en el tema minero, ahora hay oportunidades para otro tipo de actividades, como servicios de transporte, alimentación, etc.

Entre tanto, Adventus y Curimining en el proyecto Curipamba (Bolívar) auspician varios proyectos comunitarios e incluso apoyan al club de fútbol Mineros Sporting Club.

Benalcázar considera que las reglas de juego a futuro serán más claras en la medida que la Asamblea establezca un ley que regule el tema de las consultas previas, proyecto que está en camino.

Precios récord del oro y baja producción caracterizan el mercado internacional minero

El incremento de los precios de los minerales a niveles récord, así como una disminución en la producción minera en el ámbito mundial son características de la actual situación del mercado internacional.

De acuerdo con Andrés Ycaza, abogado minero, la contracción de los mercados financieros ha hecho que en el caso del oro haya llegado a récord: en estos días ha llegado a $2100 la onza, y se mantiene en un promedio de $1950, cuando antes de la pandemia se estaba comercializando entre $1400 y $1500, una subida del 35 %. Esto ha hecho que las acciones de empresas de oro hayan subido. Esto incluye a las empresas que están en Ecuador y que manejan las minas proyectos como Fruta del Norte, Cascabel, Cangrejos.

Sin embargo, advierte que este boom no va a ser para siempre. La misma pandemia que ha elevado los precios hará que por la baja de demanda debido a la menor producción también se reduzcan los precios y terminen estabilizándose a la baja.

Entre tanto, Eduardo Díaz, geólogo y académico de la Espol, explicó que a nivel mundial la capacidad de producción se redujo desde abril y mayo de este año. Y retomaron de manera paulatina las actividades; sin embargo, en julio y agosto se han registrado rebrotes, por ejemplo en Chile, lo que les ha obligado en ciertos sectores a retornar al semáforo rojo. Los precios del oro y el cobre han repuntado de manera importante, pero coincide en que esto no será para siempre.

Para Díaz es importante señalar que existe esta nueva realidad fruto de la pandemia a la que hay que irse adaptando semana a semana, mes a mes, con altos protocolos de bioseguridad. Este tema es más fácil para empresas grandes, mientras que para las pequeñas se vuelve cuesta arriba.

La noticia de que en Rusia y EE. UU. ya se ha logrado obtener una vacuna es positiva, pero esto no quiere decir que la industria se va a reactivar de la noche a la mañana. Los precios que han subido por la crisis se irán normalizando. (I)